El plan de lucha continúa en el organismo y, desde el pasado lunes, se redujo el horario de labor a las 36 horas semanales. Alberto Cejas, secretario de Foecyt, explicó que la disminución afecta las tareas internas, las administrativas y la atención al público.
Alberto Cejas (LT9)
Según explicó, las medidas de fuerza se implementan “producto de la intransigencia e incomprensión de la empresa”. En detalle, indicó que “veníamos haciendo 48 horas semanales producto de que la empresa había pedido una extensión, pagando una retribución equivalente, en su momento, al 33% del salario. Ese monto quedó congelado a punto tal que hoy equivale a $4 por hora”, dijo.

En repudio de esa paralización, “desde el lunes nos ajustamos a nuestro horario de convenio de 36 horas. Se achicó el horario de atención, de modo que las tareas administrativas, internas, de atención al público que se realizaba en ocho horas (diarias), al hacerse en seis se resienten”, afirmó.

Por otra parte, Cejas recordó que “desde el mes de marzo venimos planteando esta situación, de una paritaria que la empresa todavía no ha cerrado”. Asimismo, se refirió a la situación económica del correo, a la que calificó de “desastrosa” y acusó al Directorio de realizar “un mal manejo desde el 2003 a la fecha”, a punto tal que el último balance arrojó “un déficit de $400.000.000, o al menos así lo demuestran los guarismos que ellos nos hacen conocer”.

Finalmente, el titular de Foecyt descartó que los trabajadores retaceen la labor en virtud de las elecciones del próximo domingo ya que, tal como lo aseveró, “el empleado del correo se siente conforme y orgullosos de su trabajo”.