A las 3.30 de la madrugada patrullaba la zona de barrio San Agustín cuando divisó a un hombre que solicitaba ayuda dado que su mujer estaba con trabajo de parto. Fue así como el uniformado ingresó a la vivienda y minutos después se convirtió en el partero que trajo al mundo a Carlos. El bebé pesó 3,900 kilos y tanto él como la mamá están en buen estado de salud.


“Alrededor de las 3.30 de la madrugada estábamos patrullando la zona y avistamos a una persona que nos hacía seña, llegamos al lugar y el hombre nos dice que su mujer estaba por dar a luz”, comenzó relatando César Zanella, integrante del Comando Radioeléctrico que esta madrugada tuvo que hacer las veces de partero.

Fue en ese momento en el que el uniformado ingresó a la vivienda junto a su compañero, “le preguntamos cuánto tiempo hacía que estaba en trabajo de parto, nos dijo que hacía 20 minutos y que no daba más hasta que nos dijo que iba a nacer y la ayudamos en el parto”.

El bebé pesó 3,900 kilos y tanto él como la mamá fueron atendidos luego por personal del 107 que confirmó que ambos se encuentran en buen estado de salud.

Zanella ejerce su función desde hace 15 años y aseguró para culminar que “es la primera vez que me pasa una cosa así”.