Ayer, cerca de las 15.30 h, en la sala 7 correspondiente a Cirugía, un hombre de 23 años recibió un disparo. Fue identificado como Sebastián Celis. Los hechos tuvieron lugar en circunstancias poco claras. Algunas versiones dan cuenta de un presunto ajuste de cuentas y otras apuntan a un asalto. Dos masculinos fueron apresados por la policía.
Francisco Sánchez Guerra (LT10).

 

Según relató la madre del joven herido -quien se encuentra fuera de peligro-, tres sujetos ingresaron con intención de robar y comenzó un tiroteo. “Hay una inseguridad bárbara en el hospital –denunció la mujer, familiar de una paciente allí internada–. Cuando le quisieron robar la cadena y el celular –a su hijo– se sintió el impacto. Ahora lo están interviniendo”, sostuvo Marisa López, en contacto en LT10. El muchacho se retiraría en perfectas condiciones del nosocomio, algunas horas después.

Marisa López (LT10)

Por lo ocurrido, López reclamó mayor seguridad en la institución médica. Hasta el momento, se sabe que fueron detenidas dos personas mayores de edad pero no se confirmó su vínculo con los hechos.

Representantes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), por su parte, expresaron su indignación y malestar ante lo acontecido. “Entramos a la sala donde ocurrió el hecho, escuchamos a los compañeros trabajadores y, realmente, nos damos cuenta que estamos en una situación muy difícil. El riesgo lo corren los trabajadores y la comunidad. No nos queda claro que haya sido un robo, sino un tiroteo”, sostuvo Elsa Splendiani, integrante del Consejo Directivo de ATE.

En un mismo sentido, la gremialista destacó que “es muy difícil establecer un control” sobre la cantidad de personas que ingresan a visitar a sus familiares internados. Y agregó: “Este es un tema que no se puede patear para adelante. No tenemos recetas mágicas, como gremio estamos dispuestos. Pero evidentemente, no se puede seguir manteniendo un caudal de gente sin controlar. El Estado va a tener que ponerse las pilas”, definió.

Elsa Splendiani (LT10)

A su turno, el director del hospital, Francisco Sánchez Guerra, expuso su postura de cara a lo que denominó un “hecho de inseguridad”. En diálogo con la misma emisora universitaria, el profesional diferenció responsabilidades, al tiempo que se sumó a la preocupación generalizada: “Fue un problema que excede nuestra capacidad médica o de salud del hospital. Estamos conviviendo con un problema de seguridad que es el mismo que vivimos en las plazas, en nuestros barrios, dentro del hospital”, reflexionó.

Al cabo de una reunión con los gremios representativos de todos los empleados del nosocomio, el director indicó que se analizaron posibles medidas de prevención. De todos modos, insistió: “Esto no tiene nada que ver con lo que es la salud en este hospital. Esto es un hecho de inseguridad. Realmente estamos muy preocupados. La gente que tiene que dar seguridad en el hospital es la misma que tiene que dar seguridad en la calle –argumentó–. Como médico no estudié para esto, no estudié para seguridad. Uno se preocupa para tener vigilancia. Este es un hospital polivalente, de urgencias, de puertas abiertas”, sintetizó.