El cuerpo reposará en una capilla ardiente entre el 11 y el 13 de diciembre, antes de que se realice su funeral, el día 15 en Qunu, su lugar de crianza.

 

 

El féretro con los restos del ex presidente sudafricano Nelson Mandela recorrerá la próxima semana las calles de Pretoria, la capital de Sudáfrica, informó hoy el Gobierno.

El desfile tendrá lugar durante tres días, desde el 11 al 13 de diciembre, fecha en la que el cuerpo de Mandela reposará en una capilla ardiente instalada en el complejo Union Buildings, la sede del Gobierno sudafricano.

“Cada mañana, cuando los restos salgan de la morgue hacia la capilla ardiente, esas rutas serán públicas”, dijo Neo Nomodu, directora de la Oficina de Comunicación e Información del Ejecutivo (GCIS), a los periodistas en Johannesburgo.

“Vamos a animar a los ciudadanos a salir a la calle mientras (el féretro) marcha por las calles de Pretoria hacia Union Buildings”, señaló Nomodu, quien subrayó que se controlará el acceso de la ciudadanía a la capilla ardiente.

Los ciudadanos acreditados tendrán que usar un autobús oficial para acceder al velatorio en la sede del Gobierno, donde no se les permitirá entrar con cámaras, puntualizó Momodu citada por la agencia de noticias Efe.

El funeral de Estado por Mandela se celebrará el 15 de diciembre en Qunu (sureste del país), la localidad donde vivió su infancia, informó ayer el presidente sudafricano, Jacob Zuma.

De esta forma, el que fuera el preso político más famoso del mundo cumplirá su deseo de descansar en Qunu junto a su familia.

Previamente, el 10 de diciembre, tendrá lugar en el FNB Stadium (antes conocido como Soccer City) de Soweto (Johannesburgo) un oficio religioso por el ex presidente.

Mandela murió el jueves pasado a los 95 años en su domicilio de Johannesburgo, tras recibir cuidados intensivos en los últimos meses por la recaída de una infección pulmonar.
Flores en su honor

El cruce de la calle 4 con la 12 del barrio de Hougthon, donde se ubica la casa en la que vivió y murió Mandela, se encuentra cubierta de flores, velas y mensajes: una montaña de pequeños homenajes personales dejados por ciudadanos que celebran y extrañan a Madiba.

El entorno de la vivienda, acordonada fuertemente por la Policía, es una canción permanente entonada por decenas de personas que bailan y tocan tambores en honor al expresidente sudafricano, fallecido el pasado jueves a los 95 años de edad.

La tristeza ha sido sustituida por agradecimiento, los lamentos por gritos de exaltación, y las lágrimas por sonrisas de respeto hacia todo lo que consiguió.

“Él nos liberó, solo podemos recordarle con alegría”, comenta una mujer negra que, gracias a la lucha que dignificó a Mandela, hoy no tiene problemas para mezclarse con los blancos en un barrio de blancos adinerados.

“De la oscuridad nos llevó a la luz; de la muerte a la inmortalidad; de la mentira a la verdad”, agradece uno de los mensajes escritos. Además, numerosas familias se han acercado al domicilio del héroe sudafricano con sus hijos pequeños sobre los hombros para que pudieran ver el ambiente.

El cruce donde se ahora se erige un lugar de culto es el mejor reflejo del legado de Mandela, una mezcla de razas y religiones (hindúes, musulmanes, cristianos, sintoístas…) que rezan, cantan y bailan sin confrontación alguna, en paz y armonía.

Aunque también hay mercaderes en el templo, no faltan los puestos de recuerdos con el rostro de Madiba (como se conoce popularmente al expresidente en su país), los tenderetes con comida y los periodistas, que copan las aceras con trípodes y cámaras.

La ciudad entera se encuentra empapelada con el rostro de Mandela, con carteles pegados en los árboles, en las farolas, en los muros, en las vallas y hasta en los grandes murales publicitarios.

Todas sus frases, sus colores y sus imágenes se resumen en mismo mensaje: “Gracias, Tata (padre)”.

Tras la muerte de Mandela el pasado jueves, los homenajes populares al expresidente se suceden en el país con gestos cariñosos de ciudadanos sudafricanos y extranjeros que quieren rendirle un último tributo.

En muchos de los mensajes dedicados al antiguo estadista, la gente recuerda y valora el coraje moral de Madiba, que pasó 27 años en la cárcel por su oposición al régimen de segregación racial del “apartheid” impuesto por la minoría blanca.

 

 

Fuente: La Nación