Horacio Gibert aseguró que en el mercado no existe nada parecido. “Resolví hacerlo, por una necesidad y me di cuenta de que había mucha gente que tenía la misma necesidad que yo”, manifestó.

 

Horacio Gibert tiene su peluquería en Guadalupe. Desde hace 20 años padece la obesidad y paralelamente también sufre vivir en una sociedad que no tiene en cuenta a las personas con exceso de peso. “A medida que la enfermedad avanza te sentís excluido de todo. No encontrás lugar dónde ir porque sentís que todos te están mirando. El problema no es ser gordo, si vos tenés a comodidad que tiene cualquiera, no pasa nada, el problema es que no tenés esa comodidad”, comenzó diciendo en el programa “Santa Fe Directo”.

 

A partir de su propia necesidad, Horacio, comenzó a pensar y diseñar un sillón que sea resistente. “Me puse en mente que tenía que hacer un sillón donde poder sentarme para que no se rompa”, dijo y contó que empezó a buscar “si había algo, a nivel mundial, y no existe. Entonces resolví hacerlo, por una necesidad y me di cuenta que había mucha gente que tenía la misma necesidad”.

 

Horacio Gibert pensó la idea y Manuel Rojas, que es ingeniero ingeniero se encargó de asesorarlo. “Estamos hablando de una necesidad real y no cubierta y esto nos dio el primer incentivo para trabajar, la dignidad del trabajo y el segundo incentivo es el de aportar algo a la sociedad”, comenzó diciendo Rojas quien comentó además las características del sillón: “Tiene un hierro que es distinto al usual y tiene dimensiones de 957 centímetros” aunque “probablemente fabriquemos otros modelos más chicos”.

 

“Este es el primer prototipo que vamos a mejorar y ahora que hemos cumplido la etapa de patentar la idea vamos a encarar la etapa de fabricación pero necesitamos desarrollar las herramientas también”, lo que nos faltaría es “el tema comercial en forma inmediata que no lo tenemos”, finalizó.