El hecho ocurrió anoche en la localidad de Guaymallén, Mendoza. Gustavo Pelegrina tenía 29 años y estaba mirando el partido. Recibió un impacto de bala en su nuca.

 

 

Una final de Futsal en Mendoza terminó con un muerto. El hecho ocurrió anoche en la localidad de Guaymallén, donde se disputaba el encuentro definitorio entre los equipos Piliguay y San Martín. La víctima es Gustavo Enrique Pelegrina, de 29 años y padre de cuatro hijos, uno de ellos en camino.

 

La tragedia ocurrió en el Polideportivo Poliguay cuando alrededor de cuarenta personas arribaron al lugar en motos y autos identificándose con el club Atlético Argentino. Minutos antes habían ingresado al estadio hinchas de Independiente de Rivadavia para alentar a uno de los equipos que disputaba la final de Futsal de la Liga Mendocina de fútbol.

 

El partido se desarrollaba con normalidad y con las parcialidades de ambos equipos mirando el encuentro sin inconvenientes. Pero cuando el grupo que arribó último al Polideportivo ingresó con cascos y capuchas, la tranquilidad se acabó. Comenzó una batalla campal entre los barras identificados con Atlético Argentino e Independiente de Rivadavia.

 

Volaron sillas y piedras, se generaron corridas, y hubo detonaciones de disparos de arma de fuego. Minutos más tarde, la Policía encontraría en el lugar vainas servidas calibre 9 milímetros. Una de esas balas impactó en la nuca de Gustavo Pelegrina, que era jugador de otro equipo de Futsal y se encontraba mirando el partido.

 

Gustavo intentó escapar de la pelea al igual que todos los espectadores que estaban viendo la final. En el medio de las corridas, recibió el disparo y cayó muerto. Diez minutos después de que la Institución diera aviso a la Policía, las fuerzas de seguridad arribaron pero todo había terminado.

 

La víctima era jugador del club San Martín de Porres e iba a ser padre en los próximos días. La batahola también genero que un niño de 10 se cayera de una de las gradas y fuera aplastado por la multitud que corría para escaparse de la batalla campal. El menor se encuentra internado y tiene las dos piernas fracturadas.

 

Hasta el momento no hubo detenidos. Los testigos no pudieron reconocer a la mayoría de los agresores ya que muchos de ellos se encontraban encapuchados. La causa quedó en manos del fiscal de Instrucción Julio Milla.

 

Fuente: Infobae