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jueves 16 de septiembre de 2021

Marcelo Polino dio cátedra en el arte de perseguir famosos

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El programa Viviendo con la estrellas busca, con la excusa del reality, mediatizar aún más a algunas celebridades.

 

 

 

Modelos, personas excedidas de peso, diseñadores de indumentaria, tatuadores, chefs, pretendientes desesperados, cantantes, artistas, políticos y hasta jugadores de fútbol… Todos tuvieron, en algún momento, su propio reality . Y entonces, por qué no abrirles la puerta a aspirantes a periodistas de espectáculos y brindarles la posibilidad de competir por un lugar en los medios. Con esta premisa debutó anoche en la pantalla de América el nuevo programa de Marcelo Polino, Viviendo con las estrellas .

La idea es simple. Aprovechando la necesidad de promoción en una temporada que parece no marchar del todo bien, los protagonistas de algunas de las principales obras de Mar del Plata y Carlos Paz recibirán en sus casas a un aspirante a periodista que deberá, semana tras semana, sacarles confesiones picantes para seguir participando. Lo complicado es que, como indica el título del programa, las estrellas deberán alojar a los participantes en sus propias casas.

Entre los diez participantes, hay para todos los gustos: modelos, licenciados en comunicación, actores, productores de televisión, periodistas con algunos años de trayectoria y hasta la estudiante de la UCA que se hizo conocida por grabarse comiendo sugestivamente un chupetín .

Ellos, semana tras semana, deberán presentar las notas que realizaron con los famosos, y serán juzgados por Marcela Tauro, Rodrigo Lussich, Laura Ubfal y el presidente de APTRA, Carlos Sciacaluga. Cada viernes, uno de ellos, el que menos convenza al jurado, abandonará el programa hasta que queden los finalistas y, ahí sí, el público será el que decida.

Sin embargo, la cosa no es tan sencilla. Cada martes, los famosos tendrán la oportunidad de pedir que les cambien el participante si por algún motivo no se sienten cómodos en la convivencia. Si eso ocurre, otros diez aspirantes –entre los que se encuentra la chica que le tiró del pelo a Susana Giménez porque quería que le den una oportunidad como cantante- están listos para saltar al ruedo.

Los encargados de alojar a los participantes son Moria Casán, Carmen Barbieri, José María Muscari, Aníbal Pachano, Nazarena Vélez, Cinthia Fernández, Victoria Xipolitakis, Georgina Barbarossa, Fabián Doman e Ileana Calabró.

 
Los participantes

Paulo , de 35 años. Es de La Plata y convivirá con Georgina Barbarossa. Antes de conocerlo, la menos mediática de las famosas confesó que la idea de convivir con un extraño le daba miedo, y que estaba “medio arrepentida” de haber aceptado. Barbarossa adelantó que esperaba que su partenaire fuera “ordenado, que no tenga olor a pata y que no fume”. Él aseguró que es limpito, y prometió cumplir la consigna que le trazó el conductor: ahondar en la pelea de la actriz con Moria Casán.

Julián , histriónico licenciado en periodismo, convivirá con Nazarena Vélez. La blonda productora había pedido que si su compañera era mujer, “no sea atorranta”, proque la suya es una casa de familia. “Lo que no quiero es una persona irrespetuosa, ni sucia ni chorra. Que tenga formación”. El concursante aseguró que durante el primer encuentro Vélez le tiró tres tips : promocionar la obra Los locos Grimaldi , ganar el reality, y hacerlo adelgazar. “Me mando a la cinta de correr”, contó, gracioso… Ubfal vaticinó que el participante va a terminar formando parte del elenco del próximo espectáculo de la rubia mediática.

Daniela , periodista de profesión, convivirá con Aníbal Pachano. En la presentación, el excéntrico artista pidió que su compañero “no sea rompehuevos” y “que sea inteligente un poquito, no mucho”. Polino reveló que, además, solicitó que fuese un muchacho, pero en eso no tuvo suerte. Daniela se mostró segura de sí misma y confió: “Él queria un profesional, y creo que puedo llegar a cumplir. Hay que saberlo llevar. Hace seis años que trabajo en el medio”. Antes de que terminara de hablar, Polino la invitó a retirarse, porque ya se estaba haciendo tarde y había otros participantes para presentar. A la chica, a juzgar por su cara de fastidio, la situación no le causó mucha gracia.
Con más o menos histrionismo, todos los participantes aspiran a tener su minuto de fama. Foto: América TV

Iván , modelo de 28 años, es el único que no tuvo que desplazarse. Su misión es convivir con la explosiva Cinthia Fernández en su casa de Buenos Aires. Es que la vedette se está dedicando a plena a la crianza de sus mellizas. “Esta casa es un caos. Al que le toque venir a acá, va a dar media vuelta y se va a ir”, auguró la morocha, y remató con un “lo voy a usar de asistente”. A juzgar por el tape que pasaron sobre el primer encuentro entre ellos, Fernández hablaba en serio: Iván terminó recibiendo el pedido de la verdulería y acomodando los vegetales en la heladera. El jurado le aconsejó que se plantara en el rol de periodista y no se dejara utilizar como empleado doméstico.

Analissa , la estudiante hot de la UCA se encontró con su alter ego: Victoria Xipolitakis. Y el encuentro fue más que explosivo. La vedette terminó pidiendo que le cambiaran de compañera después de que la “diva” de internet se le insinuara sexualmente, le gritara cosas desde el balcón de su casa a los muchachos que pasaban, quisiera llevar amigos al departamento, insistiera con que vieran juntas una película pornográfica y se quejara del sofá cama en el que tenía que dormir. “Ella te pidió que fueras su sombra y fuiste un reflector”, resumió Ubfal. Evidentemente, este fue uno de los momentos que más rindió, porque la presencia de Analissa y de Xipolitakis desde el móvil acusándola de desubicada se extendió durante varios minutos. Todo terminó con la chica haciendo pucheritos y la ex melliza griega aceptando darle una nueva oportunidad.

Mariana , una productora de televisión de 40 años, será la encargada de convivir con Ileana Calabró. “Quiero saber cómo es estar del otro lado”, explicó la concursante. En Carlos Paz, deberá convivir con la vedette, sus hijos, Coca (la madre), y Fabián Rossi (el esposo). A pesar de que trascendió que una de las condiciones de Calabró a la hora de firmar el contrato fue que su vapuleado marido no apareciera en cámara, Mariana se comprometió a mostrar sus conversaciones con el polémico empresario.

Anabel tiene experiencia en esto de los realities. Participó de ¿Quién quiere casarse con mi hijo? , el programa que pasó sin pena ni gloria hace un par de años por la pantalla de Telefe. Desinhibida –vestía un corpiño blanco, un short rojo y unos suecos con unos quince centímetos de plataforma- se mostró contenta con su compañero de equipo. Y Fabián Doman también puede llamarse dichoso, porque en la presentación pidió que su compañera fuera “despierta, inteligente, ocurrente, rubia y joven”. Ahora, los dos vacacionarán juntos en Punta del Este, pero no estarán solos: también será de la partida Carolina, la novia del conductor.

Matías , un actor de 29 años, cumplirá el sueño de unos cuantos: convivir con Moria Casán. “Te aviso que acá ganes o pierdas vas a salir con daños colaterales”, lo recibió la diva. Pero el muchacho no se amedrentó, a los pocos minutos de conocerse se desvistió y preguntó si podía meterse en la piscina de la diva en sunga. Ese primer tape no convenció al jurado, que reclamó que mostrara algo sobre Moria que no se conozca.

Diego , de 36 años, viajó a Mar del Plata para conocer a las dos damas con las que le tocó convivir: Carmen Barbieri y su madre Ana. El recibimiento fue un tanto extraño: las dos terminaron elogiando sus ojos azules. Más raro, aun, es que tendrá que dormir en el mismo cuarto que la viuda de Alfredo Barbieri. Hasta ahora, es el único que recibió elogios del jurado. Grabó a Carmen y a su madre mirando Intrusos mientras Moria hablaba sobre las diferencias que existen entre ellas.

Melani fue la última en ser presentada. Y sólo pudo saberse sobre ella que convivirá con José María Muscari. “Se desilusionó porque esperaba un chongo. Tendré que remar porque es súper autentico y no genera escándalos”, dijo, y antes de terminar la frase fue literalmente echada del estudio. Ya eran las 22 y el programa debía terminar.

 
Los números

El programa midió un promedio de 5 puntos, con picos 6,1. Con estas cifras, peleó cabeza a cabeza el tercer puesto con Bendita.

 

 

Fuente: La Nación

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