El gobierno de Mendoza suspendió a efectivos por no actuar ante la imprudencia del camionero, que conducía a contramano. En el fatal accidente murieron 17 personas.

 

El gobierno de Mendoza decidió hoy sancionar a nueve policías e investigar a quienes estuvieron a cargo de la central de alarmas 911 poco antes del choque entre un camión y un micro en la ruta nacional 7, donde murieron 17 personas y otras 11 resultaron heridas, una de las cuales continuaba hoy en terapia intensiva.

Según el jefe de la Policía mendocina, Juan Carlos Caleri, el servicio del 911 registró al menos tres llamadas con denuncias por “conducción peligrosa” del camión que circulaba a contramano por la doble vía, que terminó impactando de frente al ómnibus de la empresa Plus Ultra Mercobus, procedente de Córdoba, con 30 personas a bordo.

Además, desde la Gobernación informaron que en el marco de la investigación que lleva adelante el fiscal Martín Scattereggi, el Ministerio de Seguridad puso a disposición de ese funcionario judicial “toda la información necesaria para avanzar en el esclarecimiento del hecho”.

Scattereggi recibió los audios del sistema del 911 y las imágenes de las cámaras de seguridad que se tomaron entre las 14.47 y 15.02 del viernes sobre la autovía.

Estos elementos servirán para que la Justicia determine la responsabilidad de autoridades y operadores del 911.

En horas de la tarde, la cartera de Seguridad mendocina indicó que se pasó a “pasiva” a cuatro efectivos y dispuso la “disponibilidad” de otros cinco.

La comunicación dijo que se “pasó a pasiva a un oficial inspector de la Policía Vial Norte y a tres oficiales del Centro Estratégico Operativo donde funciona el 911, mientras que un subcomisario y un oficial de esa dependencia, junto con otros tres oficiales de la Comisaría 25, fueron pasados a disponibilidad”.

El pase a “pasiva” significa que cobrarán sólo el 50 por ciento del sueldo, mientras que los otros cinco fueron separados de sus cargos a fin de no entorpecer la investigación.

Desde Seguridad no descartaron que en el transcurso de los días y mientras avanza la investigación, pudieran sucederse nuevas sanciones.

En tanto, el fiscal dijo a la prensa que fueron 17 los muertos por el choque, de los cuales 14 están sin identificar, y manifestó que aún no se conoce el nombre del conductor del camión porque “la patente tiene registro en Brasil”.

“Son 17 los muertos confirmados al forense, 14 sin identificar porque están calcinados”, sostuvo el fiscal, quien agregó que espera la “respuesta de hospitales por si hay uno o dos muertos más”.

Sobre la investigación que se abrió para saber si hubo responsabilidad de funcionarios policiales o viales para evitar el accidente, se está analizando el testimonio de un hombre.

Este testigo se había dirigido ayer a la tarde a la comisaría 25, ubicada en el distrito de San José, en Guaymallén, para radicar una denuncia porque un camión había rozado su auto.

Sergio González aseveró que cerca de las 14.50 iba por la calle Mitre y casi en la intersección con Bandera de los Andes, se encontró con el camión en medio de la calle.

“Intenté pasarlo y el camión me encerró y me golpeó el auto. El camionero se bajó a pelear conmigo y no se podía mantener parado. Estaba alcoholizado”, dijo.

La colisión entre el camión y el ómnibus ocurrió ayer cerca de las 17.50 en el kilómetro 1010 de la ruta nacional 7, donde por el choque se produjo una gran explosión.

Por esta situación, muchos de los pasajeros que murieron a bordo del ómnibus, fallecieron calcinados.

El conductor del camión, que transportaba ajo, también murió.

La unidad de Plus Ultra Mercobus había salido de Córdoba y se había detenido en San Luis con rumbo a Mendoza.

Por otro lado, el Ministerio de Salud informó que sólo un herido continúa en terapia intensiva en el Hospital Central, Stefan Herz, un ciudadano de origen alemán que perdió a su familia en el accidente.

 

Fuente: La Capital Digital