Se acabaron los días de relax y muchas personas retornan a sus trabajos aún más cansados que antes. Es que salir de vacaciones no siempre es sinónimo de descanso ¿Cómo volver a pleno?

 

Para muchos, el cambio de quincena indica que las vacaciones se terminaron, al menos formalmente y, aunque parezca una paradoja, en esos días no siempre es posible descansar, mucho menos si se tiene a cargo la diversión de los hijos y las múltiples expectativas que se despliegan durante esos días en los que la familia se traslada a la playa, la montaña o la sierra para recrearse.

Brain Gym o la llamada “gimnasia cerebral” es una técnica que propone generar nuevas conexiones neuronales para lograr el equilibrio y mejorar el aprendizaje. Busca detectar y equilibrar las tensiones que se acumulan a lo largo de la vida en el área de aprendizaje y también en el desarrollo de la creatividad y el logro de metas.

Se trata de un conjunto de ejercicios que se pueden practicar en cualquier lugar y momento, una rutina que permite integrar distintas partes del cerebro para resolver problemas como la dislexia, la hiperactividad, el déficit de atención y mejorar habilidades como la concentración, la organización, la lectura o la escritura, entre otras.

Creada por el educador Paul Dennison, quien en 1969 fundó el concepto de kinesiología educativa en su Centro de Aprendizaje de California, Estados Unidos, la gimnasia cerebral se propone hacer de cualquier habilidad una acción refleja y automática. Algo que en algún momento fue complicado como leer o conducir, pasa a ser fácil y cotidiano.

En diálogo con Infobae, Susana Buscaglia -doctora en psicología e instructora acreditada de gimnasia cerebral- brindó diez consejos para renovarse, encontrar el equilibrio perdido entre la mente y el cuerpo y volver a pleno luego de las vacaciones.

1-Paseo creativo: caminar entre 40 y 60 minutos al día, preferentemente a la mañana antes de empezar las actividades. Esto permite conectarse con el cuerpo y, al mismo tiempo, meditar, entrar en un pequeño trance en el que sin advertirlo fluyen las ideas y se organizan las prioridades del día. “Soluciono mi vida caminando”, este es el concepto guía, además de poner en acción el cuerpo y mantenerse en forma. Al caminar nos equilibramos alternando el pie izquierdo con la mano derecha, lo que supone una conexión de movimientos opuestos, izquierdo y derecho, atrás y adelante, superior e inferior, fomentando un estado integrado en el cerebro.

2-Respiración consciente: inspirar en forma profunda y acompañar la entrada del aire a nuestros pulmones para luego exhalar muy lentamente siguiendo el recorrido de la respiración. Esta acción es recomendable hacerla diariamente, cuando nos encontremos cansados o embotados, con falta de claridad en el pensamiento y sin motivación. Este ejercicio, entre otras cosas, relaja la mente, la deja en blanco y “hace lugar” para nuevos pensamientos.

3-Ejercicio para reducir el estrés: la gimnasia cerebral favorece el óptimo funcionamiento de los hemisferios cerebrales, mejorando la conexión entre el cerebro y el cuerpo a través del movimiento, nos proporciona una serie de ejercicios de muy fácil realización para poner en práctica y en pocos minutos volver a conectarse con el equilibrio. Uno de ellos es el Gancho de Cook, ejercicio en el que debemos colocar la palma de la mano izquierda sobre la derecha y plegar los brazos hasta el pecho. Esta figura representa el infinito la energía que no tiene comienzo ni fin. De esta manera desbloqueamos la energía trabada.

4-Dormir en un ambiente calmo aunque parezca obvio, es importante recordar que para descansar adecuadamente es necesario respetar un horario y no extender el sueño durante el día. Dormir a la noche para estar despierto durante el día. Procurar tener un ambiente calmo y agradable, sin televisión, celular o dispositivo que pueda interrumpir el descanso.

5-Volver a conectarse con un hobby: es muy saludable tener un interés por fuera de las obligaciones, encontrar algo que nos apasione para “olvidarse de todo”, entrar en otro mundo y conectarse con el niño interior. Quien descubre qué es lo que le gusta tiene garantizado vivir placenteros momentos de descanso, búsquedas relacionadas con su pasatiempo, nuevas amistades y puertas que se abren para ampliar su vida social y afectiva.

6-El movimiento se demuestra andando: Como dicen, modificar el afuera en muchos casos también sirve para “despertar” nuestro interior. Decorar algo diferente en nuestra casa, cambiar los muebles de lugar, sumar objetos con colores energizantes o relajantes a nuestro hábitat cotidiano contribuye al descanso, a la estimulación de nuestros sentidos y al bienestar emocional.

7-Usar las manos: en coincidencia o no con nuestro hobby, es importante hacer tareas en las que nos veamos obligados a usar los dedos. Para ello se puede tejer, hacer jardinería, amasar o hacer manualidades, entre otras actividades que no requieran solo un uso operativo de las manos, como estamos acostumbrados a hacerlo. Las manos están conectadas con el cerebro y al moverlas también nos vemos obligados a mover los ojos, lo que propicia el entrecruzamiento de los dos hemisferios cerebrales y despeja la mente.

8—Llevar un diario: escribir es una forma de poner en palabras lo que nos pasa. La palabra escrita produce una buena descarga del cerebro y ayuda a tener claridad. Aunque esta actividad no sea diaria es muy útil para despejar, para agrupar temas o tópicos, para sacar afuera nuestras emociones y relajar la mente, especialmente si uno se encuentra contrariado o tuvo un mal día.

9-Ponerse metas: para hacer posible nuestros “sueños”, es decir, para concretar alguna de nuestras fantasías o deseos es necesario ponerse metas, de lo contrario se vuelven pesadas cargas en nuestra mente, cosas pendientes sin fecha de vencimiento. Por eso es importante definir cómo, cuándo y de qué manera vamos a poner en marcha el plan y ¡comenzarlo!. Recordar escribir las metas para poder mirarlas seguido, agregar alguna otra cosa, describir las fortalezas o debilidades que tenemos frente a lo que queremos lograr.

10-Pasear para recuperar los sentidos: entre la aceleración y el sedentarismo, dos males que azotan a nuestra sociedad, el paseo es una especie en extinción. Sin embargo, es necesario recuperar el tiempo del paseo, esa actividad en la que el cerebro se enciende, se vuelven a apreciar formas, colores, aromas, texturas, sabores y sonidos para volver a inspirarnos.

 

Fuente: Infobae