Mónica Barzotta viajaba en el micro embestido por el camión que iba a contramano, pero se bajó antes por el llamado de unos amigos que la invitaron a seguir viaje con ellos. Ella misma llamó luego al 911 para decir que estaba viva. Identificaron los dos cuerpos que faltaban.

 

 

 

La supuesta víctima fatal número 17 del accidente provocado por el camión que conducía de contramano en Mendoza apareció ayer ante los medios para contar por qué se salvó: la mujer se había bajado del ómnibus en una parada anterior gracias al llamado de unos amigos que la invitaron a seguir el viaje con ellos, que iban en auto. “Es muy difícil de explicar. Por un lado, era agradecimiento a Dios que no me había pasado nada y estaba bien. Por otro lado, era la angustia de saber que toda esa gente no había tenido la misma oportunidad que tuve yo de poder evitar la desgracia”, consideró. Los dos cuerpos que todavía no habían sido reconocidos fueron identificados ayer por los forenses: el chofer brasileño del camión y una pasajera estadounidense del micro.

“Recibí el llamado de unos amigos, que andaban cerca de San Martín. Yo venía por Santa Rosa y me propusieron que bajara en la terminal de San Martín, así nos veníamos juntos hasta Godoy Cruz y podíamos conversar”, relató Mónica Barzotta y contó que “al principio dudé, porque pensé que después nos íbamos a desencontrar, y ellos me dijeron que no, que me bajara porque estaban muy cerca y me esperaban. Por eso me decidí”.

La mujer dijo que, luego de descender del micro, “me enteré del accidente por mi hija, que me llamó justamente cuando estaba por llegar a mi casa. Fue como más de media hora después, cuando empezaron a salir las listas por Internet”, dijo. Barzotta sostuvo que “una amiga que llamó por teléfono me dijo que mi nombre estaba en la lista. Ahí caí en la cuenta de que era el mismo ómnibus. De ningún modo yo había relacionado el accidente con el micro en el que viajaba”.

“Me entero allí. Y en el mismo momento en que corté con mi amiga, mis hijas y yo llamamos a la empresa, antes que nada dando mis datos para luego comunicar la situación al 911”, contó. “Lo que más me preocupó fue dar a conocer que estaba bien, que había bajado antes. Yo no tenía idea si el hecho de que yo hubiera bajado antes habría quedado registrado. Yo le di al chofer el número de butaca y mi nombre, y no sé qué más ocurrió”, comentó la sobreviviente. “Primero llamé personalmente a la empresa y finalmente al 911 para avisar. Seguía saliendo en las listas y era una manera de asegurarnos con mis hijas de que no buscaban una persona que no hubiera estado allí. Nunca supusimos que buscaban mi cuerpo”, agregó.

El accidente se produjo hace una semana en el kilómetro 1010 de la Ruta 7, frente al Autódromo José Angel Pena. A raíz del choque, 16 personas murieron y 14 resultaron heridas, en tanto que ambos vehículos se incendiaron y varios cuerpos se calcinaron. Por el caso, 13 policías fueron sancionados, debido a que se comprobó que hubo llamados al 911 que alertaban sobre la conducción imprudente del camionero, que fueron desestimados.

Ayer, el personal forense logró comprobar la identidad de los dos cuerpos que restaban reconocer, luego de que familiares se hicieran presentes en Mendoza.

Uno de los identificados es el conductor del camión, Genesio Mariano, de 35 años, oriundo de Brasil. Se pudo comprobar su identidad porque su medio hermano, Roberto Fernandes de Jezuz, de 23, arribó a la provincia y, tras extraerle una muestra de sangre, se determinó que era compatible con las muestras de ADN que le tomaron al calcinado cuerpo del responsable del siniestro.

También fue reconocida Tyler Mooney Sabrooke. una ciudadana estadounidense que viajaba por el país e iba de Córdoba con destino a Mendoza. Un familiar la reconoció en la morgue de forma directa, ya que su cuerpo no estaba calcinado. Sabrooke había sido rescatada del interior del micro y trasladada al Hospital Perrupato, donde se produjo su muerte.

 

 

 

Fuente: Página/12