El último conflicto está por resolverse en el programa Fútbol para Todos: la presidenta Cristina Kirchner tiene casi resuelto el retorno de los periodistas Marcelo Araujo y Julio Ricardo a la transmisión estatal de los partidos de fútbol de primera división.

Araujo podría volver como comentarista del partido principal de cada fecha, no ya como relator, en tanto que Julio Ricardo sería un presentador desde los estudios.

La decisión política de la Presidenta, además, es que Futbol para Todos siga siendo el principal canal de propaganda política partidaria, para lo cual podría llegar a gastar en 2014 unos 1700 millones de pesos.

Araujo y Julio Ricardo habían sido desplazados cuando el Gobierno negoció el ingreso en FPT del empresario televisivo Marcelo Tinelli y de la empresa Torneos.

Con ello, esas dos productoras de televisión, Torneos e Ideas del Sur (Tinelli), reemplazarían a la productora El Farolito, que pagaba los sueldos de varios periodistas, que era propiedad del fallecido productor Luis Chella.

Pero Cristina resolvió desplazar a ambas empresas y aún no se conoce cómo se canalizarán los pagos de sueldos de los profesionales.

Araujo y Ricardo, que aclararon internamente no tener vínculos con El Farolito, habían sido también desplazados por los principales promotores de los cambios, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el secretario legal y técnico, Carlos Zannini.

Éstos también habían desplazado a periodistas de la “tropa propia” kirchnerista y de la “vieja guardia” y los querían reemplazar por figuras de Torneos.

Se supo luego que Máximo Kirchner, el hijo de la Presidenta, defendió a los antiguos relatores de FPT y a Araujo y a Julio Ricardo, que eran protegidos de La Cámpora, e impidió el desembarco de Torneos.

“Ahora hay una paz luego de la tormenta. Quedaron los periodistas propios y se defendieron las fuentes de trabajo”, decían ayer en FPT. Máximo Kirchner lograría el reingreso de Araujo y Ricardo, contra la opinión de Capitanich y Zannini.