23.3 C
Santa Fe
domingo 26 de septiembre de 2021

La fórmula para ser una Barbie: más belleza, menos inteligencia

Te puede interesar

Su nombre es Blondie Bennett y su obsesión por ser como el juguete llega al extremo: no sólo tiene cirugías en todo su cuerpo, sino que además se somete a sesiones de hipnosis para reducir su intelecto y lograr ser una verdadera muñeca de plástico.

Blondie Bennett tiene 38 años y vive en California, Estados Unidos. Desde que era adolescente tiene un solo cometido en la vida y es lograr ser la mujer que más se parezca a la muñeca Barbie, a quien idolatra. Para ello, ya lleva invertidos más de 30 mil euros en cirugías y procedimientos estéticos para lograr tener un físico que se asemeje al juguete con medidas desorbitantes y un canon de belleza bastante criticado.

Pero su ambición de convertirse en Barbie no se relaciona solo con su cuerpo, sino que Blondie va más allá y busca ser una verdadera muñeca de plástico. En ese proceso de transformación se somete a sesiones de hipnosis con el fin de reducir su coeficiente intelectual y así llegar a tener menos inteligencia.

Existen en el mundo cientos de mujeres fanáticas de este juguete que añoran lucir tal como ella. Pero, hasta ahora, ninguna había llegado tan lejos, al extremo de querer reducir el alcance de su cerebro. El caso es que, al ser una muñeca, nadie se tomó el trabajo de medir cuál es el coeficiente intelectual que debería tener. Por lo que Blondie asegura que no sabe en qué momento debe dejar de hipnotizar su cerebro para ser “más tonta”.

Ella misma explica: “Cuando me preguntan por qué quiero ser una Barbie, pienso ¿por qué no querría serlo?…tiene la mejor vida, todo lo que hace es ir de compras y ponerse linda, no tiene que preocuparse de nada más”. Al parecer las veinte sesiones de esta técnica de hipnosis ya están dando resultado. “Ya me estoy empezando a sentir mareada y confundida con la realidad. Me propongo hacer una cosa y en el camino no recuerdo qué tenía que hacer y cambio de opción. Hasta me suelo perder cuando tengo que ir a algún lado, como por ejemplo a la casa de mi mamá, lugar que sabía de memoria porque es donde nací”.

Se agrandó el busto cinco veces para lograr tener los pechos más voluptuosos del mundo y su rutina de dieta y de ejercicios es tan estricta que todos los días mide su cintura y comenta en la redes sociales los centímetros que logró reducir. Además, se aplica Botox todas las semanas, se rellenó los labios, y se hizo cirugías en los ojos y en la mandíbula. Cuida su cabello con productos especiales para hacerlo más rubio, más lacio y largo, y usa sprays para broncear su piel.

Amigos y familiares de la rubia están muy preocupados por su conducta y no están de acuerdo con todas las modificaciones que le hace a su cuerpo. En tanto, Blondie dice sentirse juzgada e incomprendida. “No me gusta el ser humano y lo natural me parece aburrido. Me gustaría ser totalmente de plástico. Desde chica supe que quería esto. Quiero que la gente me vea como una muñeca en serio y no tener cerebro es parte de ello”, confiesa Bennett.

 

 

Fuente: Clarín

[comentarios]

Últimas noticias