A fines del año pasado, y después de haber compartido animadamente varios de sus almuerzos, el actor Federico Luppi, defensor las posturas del Gobierno nacional, salió con los tapones de punta (y más) contra Mirtha Legrand, por sus críticas al oficialismo. El arranque del año parece no haber suturado las heridas.

“Ella ha convertido su mesa ya no en una reunión de gente famosa, sino en un lugar de operaciones políticas”, opinó, entre otras cosas, Luppi.

El actor habló en en el programa “Resumen de una Semana Agitada”, con el periodista Juan Ignacio Erreca. De arranque, se refirió al calificativo de “hija de puta” que había utilizado contra la señor de los almuerzos. No se mostró muy arrepentido. “¿A vos qué te parece un insulto mayor? ¿Una palabrota o decir que el féretro de (Néstor) Kirchner estaba vacío? Lo de ella fue un exabrupto y lo mío también. Uno cada uno. Cuando se arrepienta ella, me voy a arrepentir yo”.

Luppi, además, desmintió las afirmaciones de Mirtha, quien había asegurado que le inició acciones legales por calumnias e injurias. “Yo no tengo ningún juicio y no me llegó ninguna notificación. Esto te revela la liviandad y lo gracioso de esa afirmación. Yo no sé nada de todo eso”, indicó.

Luego, se aclaró por qué cambió su parecer sobre la conductora, luego de haber ido varias oportunidades a su programa y de haber mantenido una buena relación. “¿A vos no te sorprende que ella haya cambiado tanto desde aquellas mesas hasta lo que hace hoy en día? Lo concreto y real es que ella ha convertido su mesa ya no en una reunión de gente famosa, sino en un lugar de operaciones políticas. Nunca le cuestioné a ella ni cómo gasta el dinero, vive, cual es su estética y demás. Nunca en mi vida hablé de nadie sobre sus intimidades o gustos. Sólo me referí políticamente de los que se expresan en ese sentido”, indicó.

A Luppi tampoco le interesa revisar las diferencias que tuvo con Ricardo Darín, a quien en su momento llamó de “boludo”. “No tengo interés. Que cada uno revise sus actitudes y dichos de manera concreta y adulta. ¿Por qué soy yo el que tiene que dar una explicación?”, afirmó. También se mostró molesto cuando se le preguntó sobre si le gustaría tener una mejor relación con su hijo Leonardo en Uruguay y sobre si cumple o no con la cuota alimentaria que le impuso la Justicia. “La relación con mi hijo, es una cosa que no puede interesarle a nadie porque es una cosa personal e intransferible. Respecto a la cuota alimentaria, no tengo por qué decírtelo a vos. A mí me da la sensación de que te gusta hablar de conjeturas. Sobre supuestos, estás planteando un interrogatorio casi policial, ja,ja”.

El actor aprovechó para criticar quienes intentan descalificar su opinión política por aspectos de su vida personal: “¿Qué tiene que ver una cosa familiar con una opinión política? ¿Qué tiene que ver la relación con tu mamá con lo que opines políticamente del país? Eso es mezclar de manera tendenciosa cosas que pertenecen a ámbitos diferentes. Yo no le pregunto a un ministro si se baña poco o cuánto gasta en zapatos, le pregunto lo que hace por el país. Lo otro son conjeturas, porque no hay nada demostrable ni demostrado. Lo de la cuota a mi hijo tiene ámbitos privados y judiciales donde está resuelto y planteado como un compromiso. ¿Por qué tengo que contestar eso públicamente? ¿Yo te pregunto cómo llevás a cabo tu vida cotidiana afectivamente o económicamente?”.

Sin escapar a otra polémica, el actor se refirió a las acusaciones públicas por violencia de género que hizo su ex mujer Haydée Padilla. “Eso lo han dictaminado ustedes (los medios), que lo publicaron durante un mes entero todos los días en 7 programas de chimentos. A nadie se le ocurrió preguntar qué tipo de pruebas había, en base a qué lo dijo o si existía alguna denuncia policial al respecto. Sobre un supuesto, doblaron la apuesta y calumniaron de arriba abajo permanentemente. Eso es absolutamente mentira. No puedo hacer acciones legales, porque demostrar algo que no pasó se llama la prueba fatal. ¿Cómo demostrar aquello que no ocurrió? ¿Te das cuenta lo que te digo?”, indicó.

Luppi también aseveró que su posicionamiento político lo ha perjudicado a la hora de conseguir trabajo y aseguró que le parece difícil que lo llamen para trabajar para una ficción de Polka y Canal 13. “Yo aceptaría si me lo ofrecieran, porque jamás he pegoteado mi pensamiento con las fuentes de laburo. Cuando acepto un trabajo, no planteo nada sobre el pensamiento de mengano o sultano. Pero lo veo dificultoso que me llamen, porque estamos en un momento de aguda tensión política, que se manifiesta en una andanada cotidiana contra esto que llamaríamos el modelo”, concluyó.

 

 

Fuente: Clarín