12.2 C
Santa Fe
martes 21 de septiembre de 2021

Maidán (En un país llamado país…)

Te puede interesar

La mirada de un argentino que vive en Europa sobre la situación en Ucrania. Un poco de historia del país que está a punto de romperse en pedazos por la intervención Rusa en Crimea. Las explicaciones de una funcionaria Ucraniana  que vive fuera del país, de una situación que el mundo no alcanza a comprender. Por Victor A. Merlín ( Madrid /Especial para Notife)

Los argentinos, entre algunas de nuestras peculiaridades indiscutibles, somos una nación formada por inmigrantes de todo el mundo. Los ucranianos o ucranios, no son una excepción en nuestra sopa de letras.

Con un censo aproximado de 500 mil descendientes de ucranios, Argentina cuenta con una de las comunidades más extensas de esta nación fuera de sus fronteras. La segunda en Latinoamérica; y la 7º del mundo.

Y esta cifra no es exacta, porque la gran mayoría de los inmigrantes ucranios llegaron al sur del continente americano durante la gran guerra, portando pasaportes austro-húngaros; rusos, o polacos. Y esto, porque han sido una nación invadida, dividida, y repartida en muchas ocasiones a lo largo de la historia.

Una triste ironía para una nación cuyo nombre proviene del término eslavo (krajina) que significa: país. Un país llamado país, pero que no le dejan serlo.

 

Un poco de historia abreviada

Si debo ser sincero, de la historia de Ucrania conocía tan poco que, tras mi paso por la Wikipedia y otras páginas, ahora puedo afirmar rotundamente, que no sé nada. O demasiado, que viene a ser lo mismo.

Lo que sí sé, es que esta noche los rusos esperan ver salir a los militares ucranianos de sus bases en Crimea porque si no, dicen, se puede armar una buena bronca eslava.

Y claro, cuando los dos ejércitos más grandes de Europa se enseñan los dientes, lo más normal del mundo es que salgan las alcahuetas de siempre a decir yo voy con éste y tú con ese otro. China apoya a Rusia; Europa y Estados Unidos a Ucrania; y Ucrania de tanto sentirse apoyada, parece que cada día se arrodilla un poco más.

Siendo descendientes étnicos y culturales de la rus de kiev; los ucranianos, los bielorrusos y los rusos comparten un origen, una lengua y desde el año 900 y pico, una religión. Así que, en alguna medida, esto sería como una disputa entre primos. ¿No?

Y mientras pienso a quien llamar para saciar ésta y otras dudas que me van surgiendo, me hice una primera pregunta que dice así:

¿Que es realmente Ucrania?

Cuando leo su historia, desde el rus de Kiev en el año 890 hasta hoy, veo sus fronteras bailar más rápido que las faldas de una  brasileña en el sambódromo de Río de Janeiro.

Más de 1200 años de historia no se pueden resumir en unas cuantas frases pero apunto algunas perlas para este collar:

Títere de Alemania; de Rusia; conquistada por Polonia; arrasada por los mongoles; parte del ducado de Lituania; en pugna con los otomanos y también socios de Bizancio; invadida por el imperio austríaco; y casi siempre dividida. Entre rusos y austríacos; entre lituanos y polacos; entre tártaros y cosacos; entre católicos y ortodoxos.

Tan dividida, que al llegar la 1º guerra mundial, su territorio estaba mitad ocupado por Rusia y la otra mitad, por el imperio austro-húngaro; por lo que los ucranios lucharon para la triple entente y las potencias centrales a la vez… Otra vez en el medio.

Y aunque lograron su estatus de república independiente al finalizar la 1º guerra mundial, no tardaron en caer en manos de los soviéticos donde permanecieron “sujetos” hasta la caída del muro de Berlín.

Por el camino, el desastre de la 2º guerra mundial donde una vez más el territorio ucraniano fue el escenario de guerra para que actúen los alemanes y los rusos mientras la población civil moría por millones. Sin hablar del asesinato aún impune de miles de judíos.

Desde 1990 hasta hoy, Ucrania ha sido un país con alta dependencia de Rusia; con quien tiene una enorme deuda económica y de quien recibe extorsiones y amenazas de ese primo maltratador algo mafioso y prepotente que tiene de vecino.

Así que, desde un punto de vista no necesariamente geográfico, Ucrania es ese país de Europa del este que está ubicado entre Guatemala y Guatepeor; la novia rubia que todos quieren tener y de tanto quererla; quieren también sus interminables campos, sus recursos, sus fronteras…

Ucrania, la pretendida de Europa, que le ofrece sus mieles amargas; la deseada de Estados Unidos, que quiere sembrar misiles en sus campos de trigo; la novia maltratada de Rusia, que la quiere porque es suya, pero en plan Smeagol. Su tesoro.

Otra vez disputada, y en el medio, otra vez, el pueblo Ucraniano.

 

Te espero en la plaza (Ви на площі Незалежності)

 

La plaza de la independencia de Kiev (Maidán para los amigos) no es la típica plaza de pueblo. No tiene toboganes ni columpios; es bastante amplia; sufrió varias reformas y cambios de nombre a lo largo de la historia; y lleva ahí más de mil años.

Maidán es, en todo caso, la plaza del pueblo de Ucrania.

Hoy, ahora; mientras yo escribo estas palabras en mi cálido estudio, miles de personas esperan apiñadas como pingüinos emperadores en una plaza helada, a que alguien les de alguna respuesta que les devuelva la esperanza. Miles que representan a millones; herederos de otros que también salieron a exigir una respuesta en el 2001 y en el 2004.

Esas voces, parcialmente acalladas por el ruido mediático de Rusia, Europa y Estados Unidos con sus peleas de gallos; voces que merecen más atención que cualquier frase maquetada de Putin, Obama, o Merkel que se leen en los medios convencionales de comunicación.

La intención de este reportaje, es darle voz a una de esas miles de personas que simpatizan con las reivindicaciones de Maidán.

O. M. es funcionaria pública del estado Ucranio; y ha pedido reserva de su identidad.

Muchas veces me he preguntado por qué será que no se entienden entre Rusos y Ucranianos. ¿Es que no hablan el mismo idioma?

¿El idioma ucraniano se diferencia del ruso como el español del argentino; o son dos lenguas completamente diferentes?

Son dos lenguas totalmente diferentes. La diferencia entre el ucraniano y el ruso es como entre el español e italiano o español y portugués.

¿Cuál es el mayor temor de los ucranianos?

Valoramos mucho nuestra independencia. La conseguimos hace 23 años sin una sola bala y sin derramar ni una gota de sangre. Nadie esperaba pagar el precio tan alto para defenderla en el 2014 (centenar de muertos y medio millar de heridos).

¿Qué es Putin para los ucranianos?

Putin sin querer ha jugado un papel muy importante en la consolidación de los ucranianos. Nos ha hecho valorar nuestra independencia y nuestra libertad y sentir estos valores como parte de la mentalidad ucraniana. Ucrania en su historia nunca ha tenido zares, todos nacemos con el gen de la democracia y libertad bien presente. Estos valores no son demandados en la sociedad rusa que está dispuesta ceder sus libertades a cambio de estabilidad.

¿Crees que Rusia podría llegar a invadir todo el país, o se limitará a asegurar sus intereses estratégicos en la región sin interferir en la política local?

Esperamos que el presidente de Rusia no llegue a cumplir su amenaza y la situación empiece a de-escalarse. De lo contrario, sería una locura con consecuencias impredecibles para todo el continente. Creo que con la sola amenaza de guerra Rusia ha perdido mucho apoyo en Ucrania. Ahora la gente ruso parlante se siente más que nunca ucranianos.

¿Un estado independiente en el Cáucaso (títere de Rusia) podría ser la solución para esta disputa?

La única solución es preservar la soberanía de Ucrania y retirar las tropas rusas que se encuentran ilegalmente en Crimea. La integridad territorial de Ucrania es la línea roja para los ucranianos. Si los rusos dan el paso y empiezan a sonar las armas, los ucranianos saldrán a defender su país del invasor. En los últimos días hay colas de hombres dispuestos a alistarse en el ejército, en los regiones orientales hay marchas multitudinarias contra la guerra. Acabamos de echar a un tirano cleptócrata pagando el precio muy alto y estamos muy motivados a defender nuestra libertad.

[comentarios]

Últimas noticias