De esta manera se expresó el director de Protección Civil de la provincia, Marcos Escajadillo al hacer referencia a la situación de la crecida del río por estas horas. Si bien existe una baja en la altura del agua y las condiciones climáticas acompañan, Escajadillo comentó que “se debe estar alerta y continuar monitoreando las zonas”.
El sábado por la noche, tal como se esperaba, llegó el pico de la crecida, el mismo se encontró dentro de los valores esperados. De acuerdo a lo explicado por Escajadillo “desde el Ministerio de Aguas, Servicio Público y medio Ambiente nos informaron que ha bajado 15 centímetros en la zona de la ruta 70”.
En cuanto a la situación del departamento San Cristóbal, el más castigado por las lluvias, el titular de Defensa Civil agregó que “seguimos con el monitoreo, tomando contacto con autoridades locales”. Debido a las 600 personas evacuadas que hay en la zona, desde la provincia se envió ayuda a través de “un tren que une San Cristóbal con San Justo” mediante el mismo se ha podido “llevar mercadería, cubrir la parte sanitaria, elementos de primera necesidad”.
Por otra parte, Escajadillo destacó que el trabajo en conjunto entre las distintas autoridades provinciales, municipales y comunales ayudó a que la situación esté controlada. Durante el fin de semana se realizaron “sobrevuelos que nos permitió ver que aún hay una gran masa hídrica por drenar, pero estamos en baja. Debemos tener en cuenta que cualquier condición climática adversa nos puede perjudicar, por lo que tenemos que estar alertas”.
En cuando a la situación de Laguna Paiva, se comentó que el camping aún continúa bajo agua, lo que se intenta es “preservar el casco urbano de la zona”, para evitar que haya más familias afectadas. Asimismo dijo que “todos los pronósticos que se hicieron se cumplieron, hubo presencia en terreno muy importante, hay que tener información prudente y responsable” para evitar crear caos en la ciudadanía.