Las políticas de los últimos años con respecto a los espacios públicos de la ciudad permitieron recuperar y sumar nuevos lugares para la recreación y el disfrute de los santafesinos. Con respecto a la iniciativa de Parque Alberdi, aprobada por consenso en noviembre de 2012 en el Concejo Municipal, vemos positivamente construir y aceptar los caminos del diálogo.

 

 

Resolver los problemas de la ciudad y de los vecinos es una preocupación a la que le dedicamos esfuerzo, tiempo y pasión, asumiendo instancias de diálogo y la búsqueda de participación y consensos.

 

Una mejor calidad de vida, la protección ambiental y la convicción sobre la importancia del espacio público como ámbito de sociabilidad democrática, han estado siempre en el centro de nuestras miradas y acciones.

 

Consideramos necesario apelar a la memoria para recordar el estado de abandono de la Estación Belgrano y La Redonda, la desidia e intrusiones en el Parque Garay, en la Plaza Fournier y en la Plaza del Rosario. O las ruinas de los molinos Franchino y Marconetti. O el volcadero municipal, donde hoy orgullosamente podemos señalar el nuevo Parque de la Constitución Nacional.

 

En una ciudad que durante años había crecido sin planificación estratégica ni control, con resultados por todos conocidos, Estado y vecinos hemos podido avanzar mucho en poco tiempo.

 

Hoy estamos incorporando espacios verdes de jerarquía porque queremos una Santa Fe viva, equilibrada y amigable con todos sus aspectos naturales. Y por eso nos ocupamos de mejorar la producción del vivero municipal, que permitirá plantar más de 6000 árboles en la ciudad durante este año.

 

También reconocemos que por décadas la ciudad acumuló muchas carencias y hoy posee recursos limitados que conviven con necesidades y demandas legítimas de distintos sectores que deben atenderse, con la idea que cada vez más vecinos puedan acceder progresivamente a más derechos.

 

Y el Parque Alberdi es un ejemplo de ello: un espacio que había sido intrusado y degradado, y que en 2008 fue recuperado para la ciudad; donde, a pesar de las oposiciones que existieron, se encontraron los caminos para revitalizarlo y reconvertirlo en el lugar de encuentro que es y debe seguir siendo.

 

En 2012, y en el marco de la Ordenanza de Iniciativa Privada, un grupo de inversores santafesinos propuso un proyecto para trabajar la remodelación del parque y que permitirá incorporar a la ciudad cerca de 300 nuevas plazas de estacionamiento, temporales  y soterradas, en una parte del predio que hoy ocupa.

Se dedicó mucho tiempo a estudiar, debatir y escuchar distintas posiciones de los diferentes sectores políticos y sociales para llegar al consenso, asumiendo siempre el respeto por el espacio público, que no se afectara al medio ambiente, que se mejorara el sistema hídrico, que fuera plenamente accesible y que favoreciera la creación de nuevas fuentes de trabajo para más santafesinos.

 

Tal consenso, logrado en el Concejo Municipal, fue el espacio donde todos los sectores buscaron aportar con responsabilidad y seriedad su mirada constructiva de la ciudad. Y todo esto no fue de un día para el otro.

 

Por ello, no deben desconocerse los debates que se dieron hacia fines de 2012 y que, quienes aún motivados por buenas intenciones, queden sostenidos sobre posiciones irreductibles. No es posible construir una sociedad democrática si se desconocen a las instituciones. Por ello, vemos positivamente la nueva convocatoria al diálogo impulsada desde el Departamento Ejecutivo.

 

Porque en este proceso, luego de acuerdos logrados, de la aprobación del proyecto, de su difusión en los medios, de los informes técnicos ambientales de los organismos provinciales y de los llamados a licitación pública, se han dado los pasos para llevar a cabo la obra, con la participación de las instituciones representativas de los vecinos de la ciudad.

 

Una cosa es el disenso, la crítica o la oposición e inclusive cualquier otro recurso institucional que la ley prevea. Lo demás, si no es concebido desde la búsqueda de consensos y puntos de encuentro, nos conduce a lugares de difícil salida.

 

 

Leandro González

Concejal – Frente Progresista Cívico y Social