Miguel Irigoyen, vicerrector de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), se manifestó respecto a la coyuntura que plantea la continuidad en el tiempo de la huelga docente en el orden universitario.

Miguel Irigoyen (LT9)

 

Mientras la Conadu Histórica no aceptó la propuesta salarial del gobierno –a diferencia de la Conadu a nivel nacional–, desde la casa de altos estudios se ve con preocupación la situación generada por la continuidad de los paros. Al respecto, el vicerrector indicó –en comunicación con LT9– que “la preocupación existe, no obstante hay algunas señales que son positivas en cuanto no se han interrumpido exámenes y, en alguna medida, no ha sido una afectación total a la actividad académica. Pero es un tiempo muy preocupante porque se va extendiendo en el tiempo”.

 

 

Consultado sobre la posibilidad de una reprogramación de las actividades, Irigoyen sostuvo que “es muy complejo reprogramar cuando no hay certezas acerca de cuándo van a concluir los conflictos. La idea –continuó– es tomarlo en cuenta. Hemos estado atentos, tanto a los reclamos de los docentes como a lo que los estudiantes han planteado en el Consejo Superior, de que una vez concluido (el conflicto), y con un panorama mucho más cierto, se puedan generar las reprogramaciones necesarias en cada unidad académica”.

 

A propósito, el directivo universitario contempló los motivos de la medida de fuerza, las cuales “provocan una afectación para constituirse como una manera de presionar ante el reclamo, que en este caso es genuino. Todos sabemos los problemas que ha habido con el costo de vida y el retraso salarial, evidentemente hay una afectación que se pueda recuperar en un cien por ciento”. Por tal razón, “esto deja huellas y habrá que esforzarse entre todos los integrantes de la comunidad universitaria para resolverlo con el menor costo posible”, concluyó Irigoyen.