De esta manera lo informó Néstor Carrizo, subjefe de terapia intensiva del hospital José María Cullen. El joven, de 18 años, ingresó ayer al nosocomio local, luego de la explosión que se produjo en un depósito de garrafas a la vera de la ruta Nº 1.

En la mañana de hoy, Carrizo brindó una conferencia de prensa, en la cual actualizó el parte médico del joven herido en la explosión producida ayer.
“El muchacho ingresó ayer al medio día, con una superficie corporal afectada mayor al 50%, con compromiso de vía aérea, lo cual motivó la necesidad de asistencia ventilatoria mecánica de forma inmediata y todo lo que se realiza para la reanimación inicial de estos pacientes”, indicó el profesional.
Teniendo en cuenta la situación en la que ingresó el paciente, el médico comentó que “lo pone en un riesgo de vida muy alto”.
En cuanto a la situación que por estas horas atraviesa el joven, Carrizo indicó que se encuentra “estabilizado desde el punto de vista general, se está oxigenando bien y estable desde el punto de vista hemodinámico”. Sin embargo recalcó que “el pronóstico de estos cuadros habitualmente son pacientes de alto riesgo de vida”.
Cabe señalar que, si bien el joven ingresó consciente al nosocomio, debido a la necesidad de asistencia ventilatoria mecánica, se encuentra “bajo sedo analgésico”.
En cuanto al tiempo de rigor que debe esperarse, Carrizo indicó que “lamentablemente el grado de quemaduras, la afectación de la vía aérea es el día a día. Esto no es 24, 48 hs, puede haber complicaciones inmediatas, intermedias o tardías”.