La Casa Rosada dio a conocer esta tarde el decreto 2044, por el cual la presidente Cristina Kirchner aceptó la renuncia que presentó más temprano al juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni. En el texto, la mandataria agradeció, además, los “valiosos servicios prestados en el desempeño de su cargo”.
Mediante una carta que le entregó personalmente a la presidente Cristina Kirchner en la residencia de Olivos, el juez le solicitó hoy más temprano que “tenga a bien” aceptar la dimisión, ya que el 7 de enero próximo cumplirá 75 años, límite que fija la Constitución Nacional desde la reforma de 1994 para ejercer el cargo.

De esta forma, Zaffaroni marcó diferencias con el juez Carlos Fayt, quien a los 96 años sigue en su banca en el máximo tribunal gracias a que la propia Corte Suprema, en una acordada interna, dejó sin efecto para casos previos aquel inciso de la Carta Magna que dispone la remoción automática.

“Tengo el alto honor de dirigirle las presentes líneas para elevar a su fina consideración mi renuncia al cargo de ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para el que fui designado por el presidente Néstor Kirchner mediante decreto 932 de 2003, y que asumí hace hoy exactamente once años”, inició la carta Zaffaroni.

Argumentó que el motivo fundamental es el acatamiento a la normativa y citó el tercer párrafo del inciso cuarto del artículo 99 de la Constitución sobre las atribuciones del Poder Ejecutivo:
“Un nuevo nombramiento, precedido de igual acuerdo, será necesario para mantener en el cargo a cualquiera de esos magistrados, una vez que cumplan la edad de setenta y cinco años. Todos los nombramientos de magistrados cuya edad sea la indicada o mayor se harán por cinco años, y podrán ser repetidos indefinidamente, por el mismo trámite”, fija el mismo.

En el texto, además, hay un párrafo que parece estar dedicado a Fayt, cuando señala que en su decisión “pesa la idea de que la vitalicia de los funcionarios de la Constitución, si bien excepcional, siempre es más adecuada a los sistemas monárquicos y, por ende, menos compatible con los principios republicanos”.

Aceptada la renuncia, a partir de enero próximo serán cuatro los integrantes del máximo tribunal: el presidente Ricardo Lorenzetti, la vice Elena Highton, Carlos Fayt y Juan Maqueda, y aún se desconoce si el Gobierno postulará alguien en lo inmediato para el reemplazo, en medio de versiones sobre una posible nueva ampliación del número de integrantes del cuerpo.

Ocurre que en el último año fallecieron dos integrantes: Carmen Argibay, de 74 años, y Enrique Petracci, de 78, y en la Corte ya dejaron trascender que la actual composición, incluso con la salida de Zaffaroni, no implica un problema sino que, por el contrario, ayudar a “agilizar” el tratamiento de las causas.

Una vez que se concrete el retiro, Zaffaroni podría pasar a desempeñarse en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en San José de Costa Rica, con el impulso del Gobierno.

Integrada por siete magistrados, la Corte Interamericana tiene previsto renovar a tres de ellos: los elegidos pasarán a desempeñarse a partir de enero de 2016 y una de las vacantes podría ser para la Argentina, que hace varios años que no postula a un representante.

 

 

 

 

Fuente: Infobae