Visita polémica a Arabia Saudita.

 

La visita de Michelle Obama a Arabia Saudita y su forma de comportarse en un mundo en el que para las mujeres las prohibiciones predominan, causó revuelto en el mundo árabe. La primera dama de Estados Unidos, que llegó al país árabe acompañando a su esposo en una visita oficial, fue muy criticada por medios locales por rechazar llevar el velo obligatorio y usar colores estridentes. No obstante, las caras de Michelle lo decían todo: no se veía cómoda con la situación.

 

Michelle acompañó a su marido a la reunión con el nuevo rey Salman, en Riad, pero sin cumplir el rígido protocolo de la monarquía saudí hacia las mujeres. Llegó vestida con colores estridentes y sin velo que le cubriera el cabello. Medios de comunicación árabes la criticaron por llevar un vestido de tonos azulados y no negro, que sería más apropiado para un funeral.

 

Durante el encuentro en el Palacio en el marco de los funerales del monarca Abdulá, el flamante rey Salman dio la mano a Obama pero ignoró a Michelle. En el mismo contexto, una delegación de decenas de funcionarios saudíes -todos hombres- saludaron a Obama y sólo unos pocos le extendieron la mano a la primera dama. La mayoría la saludó inclinando la cabeza para evitar el contacto físico.

 

Uno de los hechos más resonantes de rechazo a la imagen de Michelle fue la información que circuló por internet que afirmaba que la televisión estatal de Arabia Saudita había pixelado su imagen porque se había presentado a la actividad oficial vestida de color azul estridente y sin usar velo. No obstante, si bien los videos circulaban y podían verse en la web, la información fue desmentida.

 

 

 

Fuente: Clarín