La fuerza efectúa pruebas con un vehículo controlado a distancia y provisto de una cámara. Hay aceptación pero falta reglamentación para esta avanzada tecnología.Una mezcla de aprobación y asombro son las reacciones que hasta ahora está provocando en la localidad de Armstrong el uso todavía no generalizado de un drone aplicado a la vigilancia urbana por parte de la policía local.

Las primeras prácticas con esta avanzada tecnología comenzaron hace una semana en esta localidad del departamento Belgrano, gracias a una iniciativa conjunta del comisario reemplazante, Diego Ariel Grazioso y el dueño de este pequeño aparato, quien solicitó reserva de su nombre.

Cabe señalar que un drone es un vehículo aéreo no tripulado guiado remotamente, que tiene una autonomía de vuelo de hasta 25 minutos y funciona con baterías recargables. Que permite así hacer fotos y filmaciones aéreas de alta definición.

El aparato en cuestión es usado en el ámbito privado por su dueño para la filmación de avisos publicitarios y documentales y además está provisto de una potente cámara. Ademas posee capacidad para despegar de tierra desde cualquier punto hasta alcanzar una altura aproximada de 200 metros en muy pocos segundos.

“Soy originario de Armstrong y en esta ocasión estoy cumpliendo mis funciones en reemplazo del comisario Gustavo Saravia”, señalo a LaCapital el comisario,quien a sus 40 años ya desarrolló una importante trayectoria en la fuerza. “En Armstrong se viene registrando un importante número de delitos contra la propiedad y recién ahora estamos poniendo a prueba esta tecnología por la que su cámara nos envía imágenes a nuestros celulares”.

“Es cierto también que este aparato no sirve si no coordinamos su trabajo con el de los móviles policiales”, indicó Grazioso, quien agregó que esto “es un préstamo que además no genera gasto alguno de operación para la policía ya que el aparato funciona con baterías recargables”.

Uso experimental

El comisario de la seccional 13 de Armstrong dijo que el aparato genera asombro en la gente. “Ya me encargué de informar sobre el uso experimental del aparato a mis superiores, que hasta hoy se mostraron satisfechos e interesados, mientras que la población sigue su aprobación”.

“Debemos manejarnos con cuidado con estas cosas”, reconoció Grazioso, consciente de que un mal uso de los aparatos “puede generar reparos por las potenciales violaciones a la privacidad en las que se puede incurrir. No hay que olvidar que esto es casi una novedad, aunque su uso no está reglamentado en la Argentina. Hasta ahora nadie se quejó”, expresó.

Entusiasmado, Grazioso especuló con las grandes posibilidades que ofrecería un “buen uso” generalizado de los drones por parte de la fuerza. “Este en particular es un drone privado y su precio es alto, unos 40 mil pesos, y tiene una autonomía de vuelo de 25 minutos, pero existen modelos que cuestan la mitad y sería muy bueno que la provincia pudiera proveer de, al menos, uno de estos aparatos a cada unidad regional de policía. Para el presupuesto general de la fuerza no es mucho”, señaló.

 

 

Fuente: La Capital