Las bombas que se encuentran en la jurisdicción de la capital provincial están funcionando a pleno desde el miércoles 25 de febrero, cuando ocurrió la primera lluvia intensa. Desde entonces ya extrajeron 14.746.440 metros cúbicos de excedentes pluviales, y siguen trabajando. Unos 80 empleados municipales garantizaron y verificaron diariamente el funcionamiento de todo el sistema de bombeo, que permitió que en cuatro días no quede agua en las calles de Santa Fe.
Desde las primeras horas del miércoles 25 de febrero -cuando se produjo el primero de los dos temporales de lluvia intensa sobre la capital provincial-, las seis Estaciones de Bombeo que posee la ciudad en el sector Oeste habían extraído hasta este sábado a la mañana 14.746.440 metros cúbicos de excedentes pluviales. Para tomar una dimensión de esa cifra, vale recordar que la conversión de metros cúbicos a litros es la siguiente: 1 m3 equivale a 1.000 litros. Por lo tanto, se puede decir que se sacaron 14.750 millones de litros de agua de lluvia a través del sistema de bombeo.
La cifra corresponde a esos 10 días de trabajo ininterrumpido de las bombas y electrobombas (es decir: 25 de febrero a 7 de marzo a la mañana), pero lo cierto es que los motores no se detuvieron nunca y que el sistema continuará bombeando a full para permitir bajar el nivel de los reservorios.
Hasta el sábado a la mañana, el funcionamiento de las bombas había demandado unos 40 mil litros de combustible: las motobombas insumieron 25 mil litros de gasoil, mientras que otros 15 mil litros de eurodiesel fueron necesarios para alimentar los grupos aportados por la EPE.
También vale resaltar que en total, unas 80 personas trabajaron durante las 24 horas para verificar y garantizar el funcionamiento de todo el sistema de bombeo, que requiere la mirada de técnicos especializados y un plan de mantenimiento exhaustivo.
Como ya se informara, el Gobierno de la Ciudad invierte anualmente unos 150 millones de pesos en el funcionamiento de todo el sistema de drenaje, bombeo y defensas de la ciudad. Además de los contratos para la desobstrucción de canales entubados y la limpieza de canales a cielo abierto, cada año se destinan fondos específicos del presupuesto municipal para la concreción de obras hídricas, como el desagüe Estado de Israel y el Berutti, entre muchas otras intervenciones puntuales, que se realizan en función del Plan de Desagües que el Instituto Nacional del Agua elaboró para la ciudad de Santa Fe y que también se ha ampliado a la zona de la costa. Pero, además, todas las obras de pavimentación en la ciudad se realizan con los desagües pluviales correspondientes.
Siguiendo ese plan, en los últimos años se trabajó intensamente junto al Gobierno Provincial en la ampliación de los reservorios y en la repotenciación de las estaciones de bombeo, el año pasado se concluyó la obra de ampliación de la alcantarilla 1 mientras que están en marcha la construcción del desagüe Llerena y la Estación de Bombeo 0, así como el de Bulevar French. También se realizaron importantes obras de desagües troncales como el Lavaisse y el Entre Ríos, financiadas por el gobierno nacional, con aportes municipales, y cuyo funcionamiento alivió a muchos barrios de la ciudad. En total, se entubaron 10,5 kilómetros de desagües pluviales de la ciudad en los últimos años.
A su vez, el Municipio realiza una fuerte inversión para garantizar las mejores condiciones de accesibilidad y seguridad a las Estaciones de Bombeo, evitándose así actos de vandalismo, con el objetivo de garantizar su funcionamiento en situaciones de emergencia hídrica como las recientes.

Cómo funciona

Como se sabe, el correcto funcionamiento del sistema de drenaje de la ciudad es clave para mitigar el impacto de las lluvias y en especial las de gran intensidad. Sucede que la construcción de terraplenes de defensa como protección ante inundaciones por crecidas de los ríos ha otorgado mayores condiciones de seguridad a grandes sectores de la capital provincial, pero a la vez ha establecido una “barrera” que dificulta el curso de agua de lluvias, especialmente en el borde oeste y en la costa. Por eso, las obras de defensa se complementan con el sistema de desagües pluviales, que cuenta con distintos canales para conducir el agua desde la red de cada barrio hasta los reservorios.
Los reservorios son una zona excavada en las adyacencias de una estación de bombeo, y cumplen la función de almacenar el agua de lluvia que recibe la ciudad para que luego la estación de bombeo la saque al río. Por eso, es importante que los reservorios estén limpios, libres de ocupación y bien delimitados para permitir la rápida llegada del agua y su posterior salida.
Desde el año 2008 se ha avanzado en la profundización y ampliación de los reservorios del sector oeste de la ciudad. En tanto, en el sector Este, por su altura natural, el agua escurre por gravedad a través de compuertas, con excepción de una zona al norte donde existen dos reservorios en correspondencia con el canal Roca y el French.
Desde los reservorios, el agua es evacuada al río a través de las Estaciones de Bombeo, que son plantas equipadas para extraer el agua de la ciudad hacia fuera de los terraplenes mediante electrobombas o motobombas; y que cuentan también con compuertas de descarga por gravedad que son abiertas cuando los ríos están bajos y cerradas cuando crecen.

Dónde están

Las Estaciones de Bombeo 1 a 6 se encuentran ubicadas sobre la Circunvalación Oeste, a lo largo del terraplén de defensa del río Salado. La número 1 se encuentra a la altura de barrio Chalet, y recientemente se realizó la ampliación de la alcantarilla de paso, lo que permite aumentar el flujo del agua a bombear. La número 2, está ubicada a la altura de los barrios Santa Rosa y 12 de Octubre, mientras que la 3 es la ubicada a la altura de Villa del Parque y Barranquitas. Por su parte, la número 4 es la que está a la altura de Barranquitas Sur; la 5 es la que se encuentra a la altura del Hipódromo de Las Flores, y la 6 a la altura de Teniente Loza.
Vale recordar que actualmente se encuentra en construcción, con aportes del Gobierno Provincial, la Estación de Bombeo 0, a la altura de barrio Centenario. Cuando esté en funcionamiento, además de beneficiar a ese sector, también ayudará a mejorar el escurrimiento del agua de los barrios Chalet, San Lorenzo y Fonavi San Jerónimo.
Por fuera de la jurisdicción de la capital, están ubicadas las Estaciones de bombeo 7, 8 y 9, siguiendo hacia el norte en la ciudad de Recreo. Estas estaciones cumplen la misma función y fueron construidas en forma complementaria al terraplén de defensa que culmina tras cruzar la ruta 70, a la altura de Candioti.
Además, el Municipio cuenta con puntos de bombeo móvil, que son lugares establecidos donde se instalan equipos móviles para extraer el agua cuando se dan lluvias de mediana o alta intensidad, y se requiere un refuerzo. En las últimas lluvias, el Gobierno de la Ciudad también incorporó la utilización de camiones desobstructores y atmosféricos para extraer el agua que permanece en zonas bajas o de escaso escurrimiento, y facilitar la extracción de agua ante lluvias de alta intensidad. En total, fueron 9 los camiones utilizados que realizaron más de 322 cargas, que luego eran volcadas al sistema de desagües cloacales, previa autorización de ASSA.