El grupo comenzará su formación y luego se incorporarán a la fuerza.El ministro de Seguridad, Raúl Lamberto, encabezó ayer el acto de incorporación de 297 aspirantes al Servicio Penitenciario de la provincia, los cuales una vez finalizada la etapa de estudio y preparación correspondiente se incorporarán a dicha fuerza de seguridad.

El acto tuvo lugar en la Escuela Penitenciaria de la ciudad de Santa Fe, Blas Parera 8800; y contó con la presencia del secretario de Asuntos Penitenciarios, Pablo Cococcioni; y el director de Instituto Autárquico de Industrias Penitenciarias (IAPIP), Matías Fernández; entre otras autoridades.

En primera instancia, Lamberto se dirigió a los casi 300 aspirantes que comenzarán su formación en la escuela. “Ingresan a un servicio público, deben respetarlo, sentirse orgullosos, sentirse que son parte de la seguridad de una provincia, y que en cada uno de ustedes está la esperanza que ha depositado la ciudadanía en algo que hoy es lo más solicitado y que es la seguridad”, manifestó el ministro.

Luego destacó la importancia que tiene el Servicio Penitenciario en el contexto de una política de seguridad provincial, y en ese sentido señaló que “tiene que ser el lugar donde se capaciten para el resguardo de los detenidos, y los detenidos deben estar en el servicio penitenciario. Los detenidos en comisaría tienen que ir drásticamente desapareciendo, porque la especialidad es lo fundamental en materia de seguridad. Y tiene que haber nuevas unidades, confortables, seguras, con tecnología”.

“Los planes deben tener continuidad, se hacen con tiempo -continuó diciendo-. Formar penitenciarios lleva su tiempo, al igual que tengan experiencia y capacitación. Formar cuadros de oficiales, de conducción, lleva su tiempo. Por eso los planes no se pueden volver a empezar cada dos años, porque se paga, y se ha pagado en el servicio penitenciario. Hay que tratar que las políticas de Estado tengan continuidad, que los niveles de formación tengan continuidad, que lo sustentable de una política se mantenga a través del tiempo”.

“Hoy el servicio penitenciario tiene los ascensos en el año 2014, cuánto tiempo pasó para que esto se diera así. Hoy el servicio penitenciario tienen las horas extras, que estaban vedadas al servicio. Hoy cada día se incorporan vehículos para el transporte de personas, y de personas detenidas, y se están construyendo unidades modelo, modernas, con lugares de seguridad para las personas privadas de su libertad, pero con servicios importantes para los integrantes del servicio penitenciario que necesitan tener las comodidades para ejercer con debida forma y con todo lo que hace necesario a su vida normal, esta tarea que tienen por delante que es una tarea de riesgo”, concluyó.

FURMAN 

Luego, los funcionarios recorrieron el predio, ubicado en Blas Parera al 8.800, frente a la Escuela Penitenciaria, en el que se instalará La Sarita del Norte, el segundo emprendimiento panaderil gestionado por el Ministerio de Seguridad de la provincia, y con el apoyo de la Fundación Furman, para ofrecer alternativas de reinserción social a las personas que han tenido conflictos con la ley.

Tras los buenos resultados que ha tenido la panadería Sara María Furman en el trabajo con personas privadas de su libertad y que participan de distintos programas sociales, la provincia lleva adelante un nuevo dispositivo de similares características en el norte de la capital provincial.

Se trata de un predio que tuvo, en comodato, una fundación durante 20 años pero que hace tiempo venció el contrato, por lo que la provincia buscó darle un nuevo destino. Con fondos del IAPIP se están desarrollando tareas de recuperación en el espacio a fin de ponerlo en condiciones para su reutilización. En las mismas trabajan nueve internos de la cárcel de Las Flores y un maestro del servicio penitenciario.

La primera etapa de los trabajos incluye tareas de iluminación y cercado, la reparación de la vereda y la construcción de un local de ventas. Cuando se haya completado esa instancia se iniciará la siguiente que incluye la puesta en marcha de un salón de ventas de productos elaborados en la panadería Sara María Furman y de producción propia.

El ministro adelantó que serán más de 30 los internos que podrán trabajar en La Sarita del Norte que incluirá la panificadora, una fábrica de pastas y una residencia transitoria para quienes ya han cumplido su condena en el penal.