Mientras el Legislativo debate el plan de ajuste que Tsipras acordó con Bruselas, afuera varios miles de personas protestan contra el Gobierno y se enfrentan a las fuerzas de seguridad.

Manifestantes que protestan contra el paquete de austeridad aplicado por el gobierno de Alexis Tsipras arrojaron bombas molotov contra la policía, que respondió con gases lacrimógenos, este miércoles por la noche en la plaza Syntagma de Atenas, a pocos metros del Parlamento, donde se debate el acuerdo con los acreedores de Grecia.

 

Tras una manifestación de unas 12.000 personas opuestas al acuerdo, varias docenas de jóvenes con cascos y enmascarados se enfrentaron con la policía arrojando proyectiles y cócteles molotov, a lo que las fuerzas del orden respondieron con gases lacrimógenos, constaron periodistas de la AFP.

 

“No a las privatizaciones, salvemos los puertos, la DEI (compañía nacional de electricidad), los hospitales”, pedían los manifestantes en una banderola. El sindicato de empleados públicos exigía en una pancarta que se “borre la deuda”.

El gobierno de Alexis Tsipras, que espera obtener en unas semanas un tercer plan de ayuda de al menos 80.000 millones de euros, presentó el martes por la noche el proyecto de ley que debería ser votado este mismo miércoles, según los términos del acuerdo firmado el lunes por la mañana en Bruselas.

El texto prevé medidas como una suba del IVA y la adopción de una regla de oro presupuestaria.

En una entrevista televisada el martes por la noche, Tsipras explicó las razones que lo habían empujado a firmar, en un clima de gran tensión, el documento que refuerza la austeridad rechazada por los griegos en el referéndum del 5 de julio.

“Asumo mis responsabilidades por todo error que haya podido cometer”, declaró. “Asumo la responsabilidad de un texto en el que no creo pero que he firmado para evitar un desastre para el país”, dijo en alusión a la situaciones como una hipotética salida del euro.

 

A pesar que el polémico proyecto ya pasó cuatro comisiones dentro del Congreso, es previsible que la coalición de gobierno izquierdista-nacionalista deba buscar el apoyo de la oposición, dada las fracturas internas que ha generado el acuerdo.

 

 

 

 

Fuente: Infobae/AFP