El primer ministro griego defendió el “doloroso” acuerdo que negocia con los acreedores de la Eurozona y el FMI para recibir un tercer rescate financiero, y reconoció que los compromisos que debió asumir para “salvar al país de la quiebra” lo llevaron a una situación política tal que su gestión podría encaminarse a un llamado a elecciones antes de lo previsto.La posibilidad de un adelantamiento de los comicios para elegir legisladores y, eventualmente, un nuevo primer ministro fue admitida por Alexis Tsipras al ser consultado por el contexto político derivado de la crisis en el partido Syriza tras la aceptación de las condiciones de ajuste.

De hecho, en la dos votaciones sobre los programas de reforma que los socios pidieron como requisito previo, más de una treintena de diputados de Syriza le negaron el respaldo. Esto llevó a que los dos proyectos solo salieran adelante con el apoyo de la oposición de derecha.

En una entrevista con la radio de Syriza “Sto Kokkino”, el premier dijo que “si hubiera hecho lo que me pedía mi corazón” durante las negociaciones con sus acreedores de la troika se habrían producido una serie de acontecimientos que hubieran llevado “a la prrdida de todos los depósitos bancarios.

Según Tsipras, primero hebrían cerrado las sucursales de los bancos en el extranjero y luego el Banco Central Europeo habría dejado de aceptar las garantías de los bancos griegos a cambio de los créditos de emergencia, lo cual hubiera conducido a “la quiebra de todos los bancos y a la consecuente pérdida de los depósitos”.

No obstante, indicó que sólo podía optar entre “una victoria pírrica o un acuerdo”, y añadió que no se arrepiente “ni un solo momento” de lo que ocurrió en cinco meses de negociación.

El primer ministro cree que el acuerdo alcanzado ha abierto la posibilidad de obtener un desembolso mucho mayor del previsto inicialmente, a cambio de los mismos esfuerzos.

 

 

Fuente: Página/12