Tiene 23 años y trabaja en Parques y Paseos. El jueves fue a un cantobar para luego ir al boliche La Tienda de Tucumán al 1100 donde a la madrugada fue visto por última vez por un amigo.Gerardo Ezequiel Escobar de 23 años desapareció el jueves a la madrugada tras ir a un boliche en Tucumán al 1100 donde fue la última vez que lo vio un amigo. El joven trabaja en la Dirección de Parques y Paseos de la Municipalidad de Rosario. Familiares y amigos lo buscan con desesperación.

En diálogo con el programa “El primero de la mañana” de La Ocho, Nora Giménez, mamá de un amigo de Gerardo, contó que “salio de su casa el jueves a las 22, se dirige al cantobar de Santa Fe y Presidente Roca, de ahí van a la zona de La Tienda, en Tucumán y Sarmiento”.

“El último que lo ve es Tony, un conocido, alrededor de las 7 de la mañana. Dice no haberlo encontrarlo en La Tienda, entonces pregunta a un patovica que le cuenta que acaba de salir del boliche y le dice que estaba entre los autos en la vereda de enfrente. No lo vio y se fue a su casa”, relató.

“Al otro día la mamá le pregunta a Tony si lo vio, averiguan si fue a su trabajo en Parques y Paseos adonde no había asistido el viernes, ya no hubo forma de saber de él”, siguió.

Nora contó que otra persona también lo vio en el bar de calle Sarmiento. “Un conocido del barrio le dijo que Gerardo fue a La Tienda, que el último que lo vio es Tony quien volvió a relatar lo sucedido”.

“Por un sistema de rastreo del celular, se determina que está en Ayolas y Vera Mujica, zona donde luego se ubica que vive el patovica, que luego es demorado para una declaración”, agregó para relatar que lo han buscado “por comisarías, hospitales, sanatorios, la morgue, por todos lados, Gerardo tiene muchos conocidos porque trabaja en la Municipalidad, nadie sabe nada, estamos desesperados”.

Por último Nora afirmó que Gerardo “es un muchacho trabajador, que trabaja desde los 15 años, es jefe de cuadrilla, muy responsable”, describió. Por cualquier dato sobre Gerardo comunicarse al 4318012 o 152155730.

 

 

Fuente: La Capital