Esta semana ya se definió la división territorial de la ciudad de los agentes. Es para cubrir los gastos de logística y la estadía de los efectivos que reforzarán la seguridad hasta fin de año.

 

Mantener a los 2000 agentes federales en la ciudad hasta fin de año le demandará al gobierno provincial unos 40 millones de pesos. Así lo aseguró ayer una calificada fuente oficial. Además, se terminó de pulir el operativo de seguridad que determinó que los 700 efectivos de la Policía Federal que desembarcaron en la ciudad patrullen el macrocentro y los barrios abarcando desde la comisaría 4ª hasta la 12ª. En tanto, Gendarmería Nacional ya refuerza la seguridad en la zona de las seccionales 13ª hasta las sub 22ª. Esta delegación también dispondrá de otros 50 efectivos para Villa Gobernador Gálvez.

 

Según se precisó ayer, el dinero aportado por el gobierno provincial costeará los gastos que insumirán la logística y la estadía de los agentes federales que están patrullando la ciudad desde el lunes pasado (y los que ya estaban), y que llegaron a Rosario por expreso pedido de los gremios.

 

La Unidad Regional II, en tanto, es la encargada de coordinar todas las acciones, tareas cotidianas y toma de decisiones. Entre ellas, la identificación de taxis, autos y motos en la vía pública y en función del mapa del delito y de la “temperatura” que marquen los robos en cada zona.

 

Serán corredores de 24 horas de presencia que se podrían modificar de acuerdo a lo que se vaya evaluando”, señaló a La Capital el titular de la policía rosarina, Marcelo Villanúa.

 

“Hemos incrementado la cantidad de efectivos con mayor presencia en diferentes lugares, por lo que entendemos que los índices delictivos van a tener que bajar”, estimó el uniformado.

 

Según precisó, existen dos frentes a combatir: el robo al voleo en la calle (generalmente con motos) y las modalidades más violentas en domicilios, como las entraderas.

 

“Habrá componentes estáticos y otros dinámicos, en coordinación con las fuerzas federales”, subrayó el jefe policial.

 

Como inicio del plan de acción, se dispuso que la Policía Federal estará distribuida geográficamente en la jurisdicción de ocho comisarías, mientras que los gendarmes serán destinados a otras cinco seccionales.

 

Villanúa destacó que amén del importante refuerzo de agentes nacionales, la Unidad Regional II dispone de “unos 150 móviles entre la Agrupación Cuerpos, Infantería, Comando Radioeléctrico, que no se alteran en absoluto”. A ello se suma la Policía de Acción Táctica (PAT), Intervención Barrial, Comunitaria, y Motorizada, además del personal de comisarías.

 

Sumar

 

“Acá el objetivo es sumar y estar todos juntos. En materia de seguridad estamos todos comprometidos. La integración es algo paulatino, pero nos vamos integrando en forma más articulada y aceitada”, aseguró el flamante jefe de la policía rosarina.

 

La Federal llegó con una alta tecnología. Los equipos de comunicación de sus móviles tienen un sistema encriptado que impide la filtración de su frecuencia. A raíz de esto, agentes de la base de operaciones del 911 trabajarán en la delegación de la fuerza federal, de 9 de Julio al 200, para establecer una coordinación con todas las unidades disponibles en la calle, tanto federales como provinciales.

 

El ministro de Seguridad santafesino, Raúl Lamberto, indicó ayer en declaraciones radiales que el operativo conjunto con la Policía Federal “es un refuerzo al arco que rodea al macrocentro, que se extiende de avenida Belgrano y Pellegrini al sur; son seccionales que tienen sus particularidades, con centros comerciales y bancos. Además nos vinculan con el sur, oeste y norte con lo cual el control específico de la circulación ayuda al resto de la ciudad. Será una presencia muy visible y nos permitirá trabajar con un refuerzo de la policía de la provincia en zonas calientes donde se han generado mayor cantidad de hechos impactantes; centralmente sudoeste y el oeste”.

 

A dos meses de culminar el mandato del gobernador Antonio Bonfatti, Lamberto fue enfático a la hora de trazar un balance en la transición de gobiernos de un mismo signo político. “Claramente no se parte de la nada sino que se parte de una transformación muy grande hecha en materia de planificación y seguridad y todavía lo estamos volcando; será un gran aporte para la futura administración del ingeniero (Miguel) Lifschitz”, remarcó.

 

 

 

Fuente: La Capital