Las sacaron hace unos meses luego de que se convirtieron en improvisados baños públicos y blancos fáciles del vandalismo.El flamante jefe de la Unidad Regional II de la Policía, Marcelo Villanúa, anunció ayer que “una vez que finalicen las obras de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) en la peatonal, se volverán a montar las garitas policiales” , que fueron sacadas tras años de abandono y vandalismo. El objetivo es reforzar la seguridad en el sector más neurálgico de la ciudad.

El comisario formuló estas declaraciones en el marco de un encuentro que mantuvo con los dirigentes de la Asociación Empresaria de Rosario (AER). Allí, se comprometió además a desplegar un refuerzo de efectivos y activar el carrito eléctrico que recorre las peatonales. Las partes también acordaron ultimar detalles para desplegar el operativo Felices Fiestas al llegar diciembre.

Durante más de una hora y media, las autoridades policiales escucharon a los empresarios y desplegaron su plan de trabajo.

Villanúa, y el jefe del Nodo 4, comisario José Jorge Pérez, fueron recibidos por el anfitrión del encuentro, el titular de la AER, Ricardo Diab, quien estuvo acompañado por referentes supermercadistas, de centros comerciales, heladeros, de estaciones de servicio, transporte de cargas, inmobiliarias, hotelero-gastronómicos y panaderos, entre otros.

Tras repasar los refuerzos y una rediagramación de los recursos humanos de la Unidad Regional II para optimizar la presencia en las calles, Villanúa sorprendió con un anuncio del regreso de las garitas.

Volver al pasado

La instalación de los refugios policiales en las peatonales y otros sectores de la ciudad se produjo durante la gobernación de Carlos Reutemann y de Esteban Borgonovo al frente del Ministerio de Gobierno. Se inauguraron el 2 de octubre de 2002 con la vieja idea del vigilante de la esquina.

Los cubículos hexagonales fueron montados por peatonal Córdoba en las intersecciones con Laprida, San Martín y Paraguay. La falta de la presencia de uniformados y los múltiples cambios en la conducción de la fuerza tergiversaron su idea originaria. Y doce años después, luego de denuncias que daban cuenta de que estas estructuras en realidad se habían convertido en baños públicos y basureros improvisados, finalmente fueron removidas.

“Dejaron de cumplir su rol y hasta eran desagradables para la vista. Se retiraron y ahora estamos esperando que finalice la obra de la EPE en el centro (tendido de repotenciación eléctrica que atraviesa las peatonales) para volver a instalarlas. De hecho, están siendo reparadas, pintadas y con cristales nuevos, así tendremos presencia estática y dinámica del personal”, explicó Villanúa.

A la par de esta incorporación también volverá el carrito eléctrico de la seccional 2ª. El mismo ya fue reacondicionado por la cooperadora policial y fue ploteado a nuevo. Y ahora tendrá un flamante equipo de comunicaciones.

El jefe policial confirmó que las garitas se ubicarán en los lugares originales. “Tenemos la firme intención de que el personal permanezca la mayor cantidad de tiempo posible, con prioridad en el horario comercial”, adelantó.

El perfil y el uso no sería de un policía fijo sino que el agente estará en la zona, e ingresará en la garita para descansar y brindar una presencia más permanente en un punto fijo.

Más presencia. En relación al pedido de refuerzos que plantearon los comerciantes, el jefe rosarino destacó que la presencia de fuerzas federales permite reestructurar las filas propias de la policía santafesina “para dar mayor presencia e incrementar el patrullaje”.

En el centro y microcentro actuarán predominantemente la brigada motorizada y la Policía de Acción Táctica (PAT).

También en diciembre se reeditará el operativo Felices Fiestas con mayor control en los corredores comerciales de San Luis, microcentro y otros sectores de gran concurrencia de gente. “Los refuerzos se notarán significativamente”, prometió Villanúa.

 

 

Fuente: La Capital