Después de anunciar que las musulmanas que no adquieran un nivel avanzado de inglés serán deportadas, el premier británico expuso su postura frente a la indumentaria típica de esa religión.

 

Después de exigirles un nivel de inglés avanzado, el primer ministro británico, David Cameron, hizo una declaración que aumentó el descontento de las musulmanas en Gran Bretaña: dijo que apoyará a las instituciones que prohíban usar el velo que cubre todo el rostro excepto los ojos, la niqab.

 

El premier conservador dijo que no apoyará una prohibición como la de Francia, que en 2011 impidió usar velos que cubran todo el rostro en público, pero que sí considera que esas normas deben respetarse en algunas instituciones como escuelas y cortes, y ante una requisa policial.

 

En Gran Bretaña no hay una prohibición formal para hasta el momento, pero está en debate hace años y ahora vuelve al centro de la escena mientras se espera que Cameron anuncie medidas para impedir que las musulmanas británicas se unan a Estado Islámico u otros grupos radicales. Además, la cuestión resurgió después del ingreso de miles inmigrantes desde países con mayoría musulmana, tras la mayor crisis migratoria en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

 

“Creo que en nuestro país la gente debería ser libre de usar lo que quieran, que dentro de los límites vivan como les gusta”, dijo ayer el primer ministro, citado por el diario The Telegraph.

 

“Lo que importa es si, por ejemplo, una escuela tiene un uniforme y la gente quiere burlar esa política, muchas veces por razones que no están conectadas con la religión, uno siempre debe estar del lado de la escuela”, agregó.

 

“Cuando usted está en una institución o en la corte, o si tiene que poder ver la cara de alguien en la frontera, entonces siempre voy a respaldar a la autoridad o institución que hagan cumplir las reglas correspondientes y sensatas”, subrayó.

 

En Gran Bretaña, la cuestión del velo ha llegado a la justicia en varias ocasiones. En 2006, por ejemplo, la Cámara de los Lores dictaminó que la prohibición a Shabina Begum, de 17 años, de llevar el jilbab, una prenda larga, a su escuela no violó sus derechos.

 

Los guardias fronterizos pueden pedir a una mujer a quitarse el velo en la cara, pero esto normalmente se debe hacer en una habitación privada de un funcionario femenino.

 

Ayer, Cameron dio a conocer un plan destinado a facilitar la enseñanza del inglés a miles de mujeres musulmanas residentes en el país y que les exigirá que prueben que su inglés mejoró tras un período de dos años y medio, bajo amenaza de ser deportadas.

 

 

Fuente: La Nación