Luego de una dura crítica de un acreedor, Pollack dijo haber detectado interés en más bonistas y se mostró dispuesto a hacer “todo lo posible” para convencer a los díscolos.

 

El Gobierno logró avances con los holdouts en los últimos días, aunque los cuatro principales fondos buitre con los que discutió el equipo económico aún rechazan la oferta argentina. Daniel Pollack, el mediador designado por el juez Thomas Griesa para guiar las tratativas, dio ayer otro paso explícito: dijo que haría “todo lo posible” para alcanzar un acuerdo.

 

En otro respaldo a las negociaciones, Pollack indicó ayer que había sido una semana “agitada” con “intensas conversaciones” y que otros fondos habían mostrado interés en acordar. Su mensaje fue difundido justo después de otra fuerte ofensiva de Aurelius, uno de los demandantes díscolos, que acusó al país de “elegir litigar” en vez de negociar.

 

Pollack dijo que funcionarios del gobierno nacional -no especificó quiénes- se habían reunido con los cuatro principales fondos buitre: Elliot Management, dueño de NML; Aurelius Capital, que también representa a Olifant y Blue Angel; Bracebridge Capital, y Davidson Kempner. Otros bonistas me too no mantuvieron nuevas reuniones.

 

“No sé si se lograrán acuerdos con estos cuatro tenedores de bonos, pero voy a seguir haciendo todo lo posible para ver que eso ocurra”, insistió Pollack en un comunicado.

 

“Otras partes con tenencias sustanciales de bonos argentinos en default expresaron interés en acordar y se encuentran en el proceso de tratar de llegar a acuerdos con la Argentina”, agregó el mediador.

 

El último mensaje de Pollack respecto de las negociaciones por la deuda llegó un día después de que Griesa les dio a los litigantes plazo hasta el 18 de este mes para que presenten argumentos para mantener el mandato judicial (injuction, en la jerga estadounidense) de 2012 que le impide a la Argentina afrontar los pagos de la deuda reestructurada en los canjes de 2005 y 2010 a menos que pague las sentencias de la llamada “demanda pari passu”.

 

La orden de Griesa respondió a un pedido de la Argentina, recostado, en gran medida, en el giro político generado con el cambio de gobierno. Los nuevos abogados del país, del estudio Cravath, recordaron que el presidente Mauricio Macri estaba “intensamente comprometido” en resolver la disputa y recordaron que Pollack había ungido la propuesta oficial como “avance histórico”.

 

Aurelius Capital respondió a esa presentación judicial con una dura declaración de su presidente, Mark Brodsky. “Dada la posibilidad de elegir entre aceptar la quita sustancial que hemos ofrecido, continuar las negociaciones y litigar, la Argentina eligió litigar”, señaló Brodsky en un correo electrónico difundido a la prensa. “Ésta es una continuación desconcertante de la estrategia fallida del pasado”, agregó.

 

Brodsky dijo que sólo el 14% de los reclamos de Nueva York habían quedado resueltos y que la mayoría de los resueltos había sido por “más de 100% de la cantidad adeudada”. La cifra se condice con otra que difundió Pollack: los acuerdos con Dart Management y Montreux Partners estuvieron “bien por encima de los 1000 millones de dólares”. En la mesa de negociaciones hay reclamos por un total de 9000 millones de dólares.

 

Doble quita

 

Brodsky dejó otra acusación: dijo que para la mayoría de los otros reclamos por los que aún no hay un acuerdo el Gobierno propone no pagar ni siquiera el 70% de la sentencia, sino el 70% de un reclamo sustancialmente reducido, es decir, una “doble quita”. Hay bonistas, indicó, que ya han aceptado esa quita.

 

El Ministerio de Hacienda ha evitado últimamente entrar en controversias a través de los medios con los fondos buitre. En el equipo que conduce Alfonso Prat-Gay les restaron importancia a las acusaciones de Brodsky de las últimas semanas, que han sido tomadas dentro del contexto de una negociación compleja en la cual la confrontación, las acusaciones y las pujas en los tribunales han sido parte de la estrategia de ambas partes.

 

El Gobierno ha mostrado confianza en la propuesta presentada a Pollack y a los acreedores. La canciller Susana Malcorra dijo esta semana en Nueva York que resolver la disputa con los holdouts era una “cuestión de tiempo”.

 

“Realmente creemos que la situación es tal que va a ser muy difícil para los holdouts no aceptar la propuesta. Creo que es una cuestión de tiempo, de alguna discusión, pero estamos convencidos de que esto va a seguir adelante”, dijo Malcorra durante una presentación en el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, según sus siglas en inglés).

 

La última semana de febrero será clave. Después de las presentaciones ante Griesa para dirimir el futuro del mandato pari passu, litigantes esperan una audiencia tras la cual podría haber una decisión del juez que, según vaya en una dirección u otra, elevaría la presión sobre los fondos buitres o la Argentina.

 

Un guiño desde Nueva York

 

Daniel Pollack

 

Mediador

 

El mediador designado por el juez Thomas Griesa sostuvo que hará “todo lo posible” para alcanzar un acuerdo con los holdouts a partir de la oferta que presentó la Argentina.

 

También informó que más fondos habían mostrado interés en acordar.

 

Agregó que había sido una semana de intensas conversaciones con los acreedores.

 

 

 

Fuente: La Nación