Philip Hammond firmó acuerdos de cooperación para incrementar el comercio, las inversiones y el turismo en Cuba; un jefe diplomático de ese país no visitaba la isla desde antes de la Revolución.

Gran Bretaña se sumó el jueves al deshielo en las relaciones con Cuba con la visita del a la isla de su canciller, Philip Hammond, la primera de un jefe diplomático británico al país desde 1959.

“Estoy encantado de estar hoy aquí en La Habana como el primer canciller del Reino Unido en visitar Cuba después de la revolución”, dijo Hammond en una conferencia de prensa en La Habana.

El funcionario inglés se reunió con el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, y firmó acuerdos de cooperación en áreas de energía, educación, cultura y servicios financieros.

En especial, el canciller se refirió al interés de su país en “incrementar el comercio, las inversiones y la llegada de más turistas a Cuba”.

Un cubano mira el helicóptero de la productora de Hollywood que filma “Rápido y furioso 8” en la isla, hasta hace poco un hecho impensado

Los británicos están entre que más visitaron la isla en 2015, con 160.000 visitantes. Sólo fueron superados en número por los canadienses.

En tanto el renovado interés en Cuba es parte de una política general de acercamiento con América Latina que el Reino Unido inició en 2010.

Se esperaba también que Hammond discutiera temas más polémicos durante su visita, tales como la reestructuración de la deuda externa cubana o el estado de los derechos humanos en la isla comunista, pero todavía no hubo detalles al respecto.

Este renovado interés se suma al diálogo político abierto entre la Unión Europea y Cuba en marzo para superar viejas diferencias, así como también a la visita el mismo mes del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, situaciones hasta hace poco impensadas en la política de la isla caribeña.