Lo aseveró Beatriz Amigot, referente de Plan de Prevención Antitabaquismo de Santa Fe, en alusión al Día Mundial Sin Tabaco. Asimismo, indicó que “cada 10 % de aumento del precio de la caja de 20 cigarrillos, hay una disminución del 3 o 4 % de fumadores”.

Beatriz Amigot (Sol 91.5)

En consonancia con el Día Mundial Sin Tabaco –que se conmemora cada 31 de mayo–, cabe insistir con la reflexión sobre las consecuencias para la salud que conlleva el cigarrillo. Beatriz Amigot, referente de Plan de Prevención Antitabaquismo de Santa Fe, indicó al respecto que se trata de “una fecha que ha sido instituida para llamar la atención”. En el plano local, sostuvo que “Santa Fe es una provincia que es emblemática y que siempre está a la vanguardia de las políticas públicas en prevención del tabaquismo”.

Al ser consultada por “Sol de frente” (Sol 91.5, de lunes a viernes de 16.30 a 19), Amigot aludió a una ley provincial que fijó ambientes libres de humo de tabaco. “Cuando empezamos a trabajar en esto y empezamos a caminar por las calles, teníamos cierto temor, cierta reticencia, aunque confiaba ver en la gente que se entendiera perfectamente de qué se trataba estas políticas públicas que son implementadas, fundamentalmente, en respeto de los no fumadores”. En otros términos, se apunta “a sensibilizar y a impulsar todo lo que sea respeto al no fumador y poder empoderar a los no fumadores para que las leyes se cumplan”, subrayó.

A propósito, recalcó que la ley provincial en cuestión “penaliza la publicidad y el patrocinio de eventos por parte de la tabacaleras”. Al mismo tiempo, señaló que “la disminución de los fumadores es muy gradual, es paulatina. Se estima que en la Nación hay un millón menos. Esperamos que esto se note a partir del aumento del precio del tabaco”. Y agregó: “Se estima que cada 10 % que aumenta el precio de la caja de 20 cigarrillos, hay una disminución del 3 o 4 % de fumadores”.