Otro tono, otros resultados en los sondeos.

Tres días después del asesinato de la diputada laborista británica Jo Cox por un neonazi antiinmigración, se reinició la campaña por el referendum por Europa en Gran Bretaña. Antes del voto del próximo jueves, políticos del “Remain” y el “Brexit”, en contra o a favor de dejar el reino en la Unión Europa, restringieron su lenguaje de odio y xenofobia y prefirieron los estudios de televisión a los actos públicos. La única excepción fue Nigel Farage, el líder euroescéptico del populista UKIP, que no se arrepintió de un ofensivo póster antiinmigración que él mostró , que hasta las filas del Brexit repudiaron.

“El poster refleja la verdad sobre la inmigración europea y el estado de la Unión. No tendríamos este debate si esta tragedia de Jo Cox no hubiese ocurrido”, dijo. El Chancellor de las Finanzas, George Osborne, describió las imágenes del poster como “ecos de la literatura usada en 1935” y la primera ministra escocesa Nicola Sturgeon, declarada pro europea, lo consideró “vil y racista”.

El misma día que Brandan Cox contó que con sus hijos había dormido bajo las estrellas -para recordar el amor al camping de su mamá- y cuando el fondo de caridad organizada en honor a Jo llegó al millón de dólares, hay un efecto directo sobre los sondeos tras su crimen. Después de que el Brexit se imponía por siete puntos sobre el Remain, hoy las encuestas pos asesinato cambiaron. Los pro europeos mayoritariamente ganan los sondeos, salvo uno. La diferencia no es abismal pero existe. Una encuesta le da del 46 al 42 por ciento al Remain, con 11 por ciento de indecisos. Otra del 44 al 42 con 13 por ciento de indecisos, una los da empatados y una sola otorga una victoria al Brexit por el 45 por ciento con 41 por ciento y 11 por ciento de indecisos.

Los sondeos han fracasado estrepitosamente en Gran Bretaña en todos los referendum y elecciones ultimamente. Los encuestadores son cautelosos. Pero creen que la tragedia podría favorecer al Remain en las actuales condiciones.

Inmigración es la obsesión del Brexit y la economía para el Remain. Después del crimen de Jo, nadie se atrevió este domingo a mencionar la inmigración en el mismo contexto. El lugar lo ocupó la economía. Michael Gove, el otro líder del Brexit, rechazó las advertencias del FMI de que la salida de Gran Bretaña de Europa va a sumergir al reino en “una recesión” y urgió al país a hacer “un voto por la esperanza”.

En un apasionado discurso, llamó a la opinión pública “a liberar “al país de Bruselas y predijo que “la economía prosperará” si los británicos optar por irse de Europa, en el referendum del próximo jueves en Gran Bretaña.

Se apoyó en otro de los símbolos de los que defienden el Brexit: la tradicional democracia parlamentaria británica. Gove, que es secretario de Justicia del gobierno de David Cameron en su dividido gabinete en campaña, unos contra otros, llamó a Gran Bretaña a tener confianza para conseguir “grandes cosas” como un país independiente. Un reino que “será conducido por los diputados democráticamente elegidos por los británicos” y no por las leyes y reglamentaciones que emanan de Bruselas.

Sus palabras contrastaban con las del primer ministro Cameron, que también eligió la economía para reabrir la campaña. ”La economía está en juego”, dijo Cameron. “El comercio va a sufrir, será dañando al igual que las inversiones, que va a llevar al país a una “probable recesión” si gana el Brexit.

En un artículo en The Telegraph, donde homenajeó a Jo Cox y sus esfuerzos para que Gran Bretaña siguiera siendo europea, Cameron advirtió que la recesión podría llevar a Gran Bretaña a “ser permanentemente pobre”.

“Si usted no está seguro, no tome el riesgo de irse. Si usted no sabe, no vaya” les recomendó, en un llamado a los indecisos, que mayoritariamente no entienden el desafío que el referendum representa para el reino. Europa, sus ventajas y desventajas, es un tema desconocido para una buena parte de los británicos por la presión de la prensa tabloide euroescéptica.

El Remain se quiere apoyar en la incertidumbre económica como su carta más fuerte, cuando organizaciones como el FMI y las Comisión Europea han advertido sobre el impacto que va a tener retirarse del mercado europeo. Para los británicos, Europa no es una unión política y cultural sino un mercado, en el que pueden comerciar, y es parte del primer gran malentendido entre unos y otros.

El Tesoro ha informado que el votar el Brexit va a costar a cada casa 4.300 libras esterlinas mientras el Banco de Inglaterra alertó con la recesión.

Gove insiste en que todas estas alarmas están equivocadas.”Pero, en un punto en el futuro, pueden ser factores de la economía global los que causen problemas”, admitió el líder del Brexit.”Una Gran Bretaña independiente estará mejor preparada para manejar estos tensiones”, diagnosticó.

El lenguaje racista y antiinmigrantes de Nigel Farage, que forma parte del Brexit, quiere ser usado por el Remain para convencer a los jóvenes, que decidirán el referéndum, a votar por permanecer en Europa. Nadie lo dice públicamente pero los políticos creen que las palabras del asesino de Jo Box, al identificarse frente al juez como “Muerte a los traidores y Libertad para Gran Bretaña”, sólo va dañar al Brexit.

Aunque sea repugnante la idea de imaginarlo, va a haber una capitalización política en el referendum de la muerte de la diputada laborista Jo Cox.