El organismo precisó que al menos 600 heridos por bombardeos necesitan atención médica urgente e instó a EEUU y Rusia a un alto al fuego.

La ONU dijo este jueves que al menos 600 heridos por bombardeos en la ciudad siria de Alepo necesitan atención médica urgente e instó a Estados Unidos y Rusia a seguir trabajando para declarar una tregua que permita paliar la catastrófica situación que se vive en esa ciudad sometida a un intenso ataque sirio-ruso.

“Está claro que se necesita urgentemente ayuda humanitaria, en especial de material y evacuaciones médicas. Hay maneras de que esto sea posible y estamos listos para hacerlo”, señaló el enviado especial adjunto de la ONU para Siria, Ramzy Ezzeldin Ramzy, en una comparecencia ante la prensa en Ginebra.

“La Organización Mundial de la Salud ha presentado opciones para esas evacuaciones, que en estos momentos son una prioridad máxima”, precisó.

El diplomático afirmó que no más de 35 médicos siguen trabajando en la sección este de Alepo, totalmente superados por las necesidades en esta área donde operan distintos grupos rebeldes y “viven no menos de 275.000 personas”.

Ramzy dijo que el organismo “sigue haciendo un llamado a ambos países (Estados Unidos y Rusia) para que colaboren y trabajen juntos para que se cumpla el acuerdo y salir de esta situación humanitaria tan difícil”.

El diplomático recordó que “nadie ha dado por finalizado el alto el fuego” de manera oficial, a pesar de lo cual los combates en Alepo han arreciado con una violencia inusual en las últimas dos semanas, informó la agencia de noticias EFE.

El conflicto sirio se inició en marzo de 2011, cuando un amplio arco de grupos rebeldes, mayoritariamente islamistas con cambiantes apoyos locales y externos, se alzaron en armas contra el gobierno de Bashar Al Assad y entraron en lucha entre sí por la supremacía, tras una efímera y parcial “primavera árabe”.

En estos cinco años, la guerra dejó una cifra estimada de unos 300.000 muertos y 12 millones de refugiados o desplazados.