El plebiscito era para decidir si aceptan o rechazan el sistema de reubicación de refugiados propuesto por la UE, un plan al que el gobierno de Viktor Orbán se opone categóricamente.

El plebiscito para decidir si aceptan o rechazan el sistema de reubicación de refugiados propuesto por la Unión Europea (UE), un plan al que el gobierno del primer ministro Viktor Orbán, se opone categóricamente, quedó sin validez por falta de votantes.

“Sólo un 45 por ciento del electorado participó de la votación, en lugar del 50 por ciento requerido”, dijo este domingo el vicepresidente del partido gobernante Fidez, Gergely Gulyas en declaraciones tomadas por la agencia de noticias DPA.

En tanto, los últimos datos de la Oficina Nacional Electoral (ONE) mostraban una participación del 39,88 %, cuando se requiere el voto válido de más del 50 % para que sea legal. En tanto, en boca de urna, surgió el dato de un 42% de participación.

El propio presidente de la ONE, András Patyi, adelantó que “es probable que la participación sea mayor del 40 % pero menor del 50 %”, según recogió la agencia MTI.

La expectativa del gobierno conservador y antiinmigración estaba puesta en los casi 8,3 millones de húngaros convocados para votar en este plebiscito donde debían responder con un “sí” o un “no” a la pregunta: “¿Quiere que la UE disponga, sin el consentimiento del Parlamento (de Hungría), sobre el asentamiento obligatorio de ciudadanos no húngaros en Hungría?”.

Con una intensa campaña a favor del “no”, el mismo primer ministro sostuvo en la mañana del domingo que que no importaba si el referéndum resultaba válido sino si el “no” ganaba con amplitud.

Un dato que aún no se conocen las cifras.

Orbán, que se opone de plano al sistema de la UE para reubicar a 160.000 refugiados entre los 28 países comunitarios, sin embargo, consciente de la alta abstención afirmó: “Siempre es mejor un referéndum válido que uno inválido, pero las consecuencias legales se aplicarán”, aseguró este domingo por la mañana, tras emitir su voto en Budapest, en una jornada sin incidentes.

A lo largo de la jornada se palpitaba la baja participación, fogoneada por la oposición de izquierda y varias ONG han llamado a votar de forma nula. De hecho, en las primeras cinco horas de votación, la elección estuvo marcada por la falta de gente concurriendo a las colegios electorales.

Sólo el gobierno y el partido de ultraderecha Jobbik les pidieron a los votantes apoyar al “no” apelando a una campaña del miedo que vincula a los refugiados con el terrorismo, el crimen y la radicalización del islam.

En tanto, la izquierda y diversas ONGs de todo el mundo instaron a boicotear el plebiscito o a votar de forma nula para evitar que el referendo alcance el quórum necesario ya que la victoria del “no” reforzaría la posición de Orbán tanto a nivel interno como su rol en la UE, donde se convirtió en el crítico más duro de las políticas migratorias comunitarias.

El año pasado Hungría se convirtió en el primer país de la UE en construir un muro fronterizo para impedir la entrada de migrantes y solicitantes de asilo, muchos de ellos procedentes de Siria e Irak.

Asimismo, el gobierno húngaro introdujo un paquete de leyes que castiga la entrada ilegal en el país con hasta 5 años de cárcel. Incluso, Orbán recientemente sugirió que el millón de personas que llegó a la UE durante la crisis migratoria de 2015 y 2016 debería ser expulsado a “una gran isla”.

Hasta ahora Hungría no reubicó a ningún refugiado de su cuota, impugnó la decisión de la UE ante el Tribunal de Luxemburgo y utilizó una dura retórica contra los refugiados, a los que califica de “inmigrantes económicos” y los vincula con el “aumento de la criminalidad y el terrorismo”.

Los datos definitivos y oficiales se publicarán recién el próximo miércoles.