El Comité de Derechos Humanos de la ONU denunció este jueves la alta prevalencia de la impunidad en los casos de violaciones de las libertades fundamentales en Colombia.

“Hay dos Colombias, la de Bogotá, la del Estado de Derecho, y otra la de Caquetá, la de las violaciones, las amenazas, donde el Estado no está y los crímenes quedan en la impunidad. ¿Qué va hacer el Estado para resolverlo?”, cuestionó Rodríguez Rescia, uno de los miembros del ente.

Por su parte, Sarah Cleveland, también miembro del Comité, usó el caso de una periodista para exponer la impunidad: “Jenith Bedoya es ejemplo de cómo la violación y el abuso sexual se ha usado en Colombia como una arma de guerra; como es una práctica regular intentar silenciar a periodistas y defensores de derechos humanos; y como los abusos quedan de forma generalizada en la impunidad”.

Bedoya fue secuestrada, torturada y violada el 25 de mayo del 2000 por paramilitares recluidos en una cárcel de Bogotá a la que había ido para hacer un trabajo periodístico.

La reportera colombiana se encontraba en la sala donde se llevó a cabo la evaluación y, en declaraciones a la agencia EFE, explicó que a pesar de que fue violada y torturada hace 16 años, sigue “esperando Justicia”.

“Los autores intelectuales de los crímenes contra mi siguen sin ser ni tan siquiera investigados. Pero mi caso es sólo un ejemplo de lo que pasa en el país, donde el 98 % de los casos de violencia sexual quedan impunes”.

Bedoya dijo que se han registrado 2 millones de abusos sexuales sólo en el contexto del conflicto armado y hasta la fecha solo se han dictado 36 condenas.

Cleveland agregó que “de los 219 asesinatos de periodistas y defensores de los derechos humanos registrados entre el año 2009 y el 2013 sólo se ha otorgado una condena”.

En la misma línea, Cleveland expuso la falta de investigación y condenas en el caso de tráfico sexual y la trata de personas, a pesar de ser un crimen muy expandido en el país.

Otro asunto destacado por Nigel Rodley fue la superpoblación de las cárceles, con una media de un 55% de hacinamiento.

“Pero en algunos casos el hacinamiento es de un 400 %, eso es peor que un gallinero”, sostuvo el experto.

Otro miembro del Comité, Olivier de Frouville, dijo que según un informe de una ONG, en 2008 en Colombia se llevaron a cabo 400.400 abortos, de los cuales sólo 322 se hicieron cumpliendo con los requisitos legales.

La Corte Constitucional desechó la prohibición total de la interrupción voluntaria del embarazo en 2006 y desde entonces, se puede abortar en los casos en que haya riesgo para la vida de la madre, deformación fetal incompatible con la vida, violación o incesto.

El experto recordó que, a pesar de esta decisión, “la vasta mayoría de los abortos son clandestinos e inseguros”.