El juez federal desmintió tener animadversión contra la expresidenta, a quien procesó en la causa por la venta de dólar futuro e investiga en la causa “Los Sauces”, y consideró “esencial” el decomiso de bienes y dinero en la represión de delitos de corrupción.

Además consideró que “al que le quepa el sayo que se lo ponga” al rechazar críticas sobre la lentitud de las causas por corrupción.

“La única animadversión que yo tengo es al gimnasio”, bromeó el juez ante la prensa tras el cierre del séptimo Encuentro Nacional de Jueces, donde expuso en un panel sobre corrupción e impunidad.

Bonadio contestó así cuándo se le preguntó sobre una supuesta animadversión contra la ex presidenta Kirhcner y además negó sentirse presionado.

“No tengo nada contra Cristina Fernández de Kirchner” y “la presión que tengo es la presión del trabajo”, afirmó.

Poco antes, al exponer en el panel del que participaron además su colega Ariel Lijo y el camarista de Casación Penal Mariano Borisnky, Bonadio consideró “esencial” el decomiso de bienes “en la represión de delitos de corrupción”.

“Hay una especie de clamor social para que aparte de lo penal, se puedan incautar bienes malhabidos” en causas por corrupción.

Bonadio está a cargo actualmente de la causa Los Sauces, que investiga a esa sociedad propiedad de la familia de Cristina Kirchner y en la que actualmente hay cinco pericias en marcha luego de operativos donde se secuestró documentación.

El juez instó a “dirigir la acción penal más allá de los responsables penales para traer el producto del ilícito para que no sea un elemento que siga alimentando a las estructuras criminales organizadas”.