Cada vez es menos habitual escuchar a Roberto Lavagna. Esos silencios prudentes -así los define él- hacen que sus palabras tengan un peso y una importancia propia.

En esta oportunidad, el ex ministro de Economía de Eduardo Duhalde y de los primeros años de gobierno de Néstor Kirchner hizo un balance de la gestión de Cambiemos. El modelo aplicado por el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, no le gusta. Dice que no es un programa adecuado para el desarrollo del país en el mediano plazo y lo compara con dos períodos que provocaron consecuencias negativas en la economía del país.

“No creo que una política con tasas de interés altas, un dólar planchado que le quita competitividad al país, una tendencia a la baja en la masa de los salarios y alto endeudamiento sea adecuada. Ya hemos tenido este tipo de medidas con los militares y en los ‘90. No da resultados”, aseguró Lavagna en diálogo con Luis Novaresio en radio La Red.

Consultado por Infobae, Lavagna precisó que su comparación con la dictadura militar alude a la tablita cambiaria de 1976, pero evitó hacer nombres.

La tablita cambiaria -también conocida como la tablita de Martínez de Hoz- fue un esquema a través del cual se explicitó el calendario de devaluaciones previstas por el Gobierno, lo que impactó en las tarifas públicas, los salarios y otras variables determinantes de la economía.

Otra de las preocupaciones principales del economista del Frente Renovador es la “recurrencia al endeudamiento”, en la mayoría de las ocasiones para pagar gastos corrientes. “Todos los argentinos recordamos lo que costó sacarse la piedra que había quedado en 2001 y aumentar la deuda muy rápidamente cuesta muy poco”, argumentó.

Cuando Lavagna habla de la piedra de 2001 se refiere a la deuda que entró en default. Para de ese pasivo fue reestructurado con el canje que impulsó su gestión en el Ministerio de Economía. Ese proceso se vio trunco por fallos judiciales de los Estados Unidos. Y fue el gobierno de Mauricio Macri el que logró un acuerdo definitivo con los holdouts, criticado por algunos sectores de la oposición por su alto costo.

Futuro. ¿Cómo será el 2017? “No debería ser peor que el 2016. Debería ser mejor. Va a haber alguna tasa de crecimiento positiva, lo único que las cosas hay que ponerlas en contexto. Lo que se pueda crecer en 2017, va a ser para cubrir el bache de lo que se ha caído en materia de producto bruto”, contestó.