La intendente Daniela Qüesta anunció el próximo llamado a licitación de la obra de cincuenta cuadras de pavimento flexible y la primera etapa de entubado del canal Roverano, dos proyectos trascendentales para la ciudad, incluidos en el Acuerdo Capital, que serán financiados por el Gobierno de la Provincia de Santa Fe con una inversión global de más de 154 millones de pesos.


Estamos felices con las dos obras, ya que cada una en lo suyo tiene una importancia trascendental en términos de infraestructura y mejorará la calidad de vida de miles de vecinos”, valoró Qüesta. “En conjunto con el gobierno provincial, seguimos trabajando en todas las obras comprometidas en el Acuerdo Capital, avanzando al máximo ritmo técnicamente posible”, añadió la mandataria.
Los trabajos de pavimentación se licitarán el próximo 19 de diciembre con un presupuesto oficial de $ 42.591.960,51; en tanto, el conducto Roverano se licitará el 6 de enero con un presupuesto de $ 112.209.099. En ambos casos, la apertura de sobres se realizará a las 10 horas en el recuperado edificio de la Vieja Usina (Rivadavia 1660).

Pavimentación de cincuenta cuadras
La puesta en marcha de esta obra es coherente con lo que planteamos en la campaña electoral, cuando sostuvimos que el gran problema de la ciudad de Santo Tomé son sus 1.700 cuadras con calle de tierra y que el desafío que teníamos por delante era pavimentar y mejorar las calles”, afirmó la intendente Qüesta.
En este sentido, la titular del Ejecutivo explicó que “para la selección de las cuadras beneficiadas tuvimos en cuenta el proyecto de consolidación de ingresos a los barrios, el recorrido de los colectivos y también las consecuencias de la última emergencia hídrica”.
Paralelamente, estamos gestionando la ejecución de las primeras ochenta cuadras de mejorado pétreo (sobre un total de 254 comprometidas en el Acuerdo Capital) que se sumarán a las 110 que estamos recuperando con recursos propios, mientras continuamos con el plan de bacheo y el plan municipal de pavimentación”, completó la intendente.
Los trabajos tienen un plazo de ejecución estimado en seis meses y se desarrollarán a lo largo de 5.046 metros lineales de calzada, incluyendo el saneamiento hídrico de las arterias y la ejecución de explanadas de hormigón en las paradas de colectivos.
Las calles beneficiadas serán Luján entre Richieri y Frenguelli, J.J. Paso entre Frenguelli y Lubary, Frenguelli entre 13 de Diciembre y Luján, 13 de Diciembre entre 12 de Septiembre y Frenguelli, 12 de Septiembre entre Azcuénaga y 13 de Diciembre, Azcuénaga entre Ruta 19 y San Martín, Cibils entre Corrientes y Almaráz, y Almaráz entre Cibils y Sarmiento.

Entubado del canal Roverano
Sobre este millonario emprendimiento, Qüesta puso de manifiesto su expectativa de que “los santotomesinos puedan tomar real dimensión de lo que significará para el desarrollo urbano”.
Los trabajos van a quintuplicar la capacidad de escurrimiento de este conducto que atraviesa íntegramente las tres Adelinas y permitirán, con la eliminación del actual zanjón, que los vecinos recuperen sus veredas y espacios verdes”, detalló.
Nos sentimos orgullosos porque todos los intendentes que ha tenido la ciudad, desde 1983 hasta hoy, han intentado lograr el financiamiento de esta obra clave para la zona sur. Estamos hablando de un proyecto que tiene un plazo de realización estimado en un año, que en esta primera etapa se extenderá desde la desembocadura en el río Coronda hasta Batalla de San Lorenzo, incluyendo así uno de los sectores más críticos en términos de riesgo hídrico”, resaltó la intendente.
En su primera etapa, los trabajos se iniciarán aguas abajo, con el reacondicionamiento del canal existente desde los bañados del río Coronda hasta la intersección de las calles Chapeaurouge y Sarratea. Se continuará con la construcción de un conducto de 3 x 1,5 metros por Chapeaurouge hasta Pedroni, continuando por esta última arteria hasta empalmar con Roverano. Desde dicho punto, el conducto principal de 2,2 x 1,5 metros se extenderá por Roverano hasta Batalla de San Lorenzo.
En el extremo aguas abajo del conducto se construirá una compuerta, a efectos de prevenir el ingreso del agua ante crecidas extraordinarias del sistema del río Paraná. Cabe destacar que el proyecto prevé construir una calzada de mejorado de origen pétreo de ocho metros de ancho.