La Corte Suprema decidió hoy que el gobierno debe consultar antes de poner en marcha la salida de la Unión Europea.

Tras una considerable espera, y luego del esperado discurso de la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, quien hace uno días delineó la estrategia que llevará a cabo para consolidar la salida del bloque europeo del país, hoy la Corte Suprema decidió que el gobierno debe consultar al Parlamento antes de poner en marcha el Brexit.

El máximo tribunal británico rechazó el argumento de que May podía simplemente usar sus poderes ejecutivos conocidos como “prerrogativa real” para invocar el Artículo 50 del Tratado de Lisboa e iniciar dos años de negociación del divorcio del bloque. Los 11 jueces confirmaron así un veredicto anterior del Tribunal Superior de Justicia, que ya había dado la razón al Parlamento. El fallo había sido apelado porque si bien no altera la decisión del Brexit, sí podría condicionarlo.

Por un lado, el Ejecutivo de Theresa May teme que el contenido del acuerdo sobre la salida del país de la Unión Europea se suavice, ya que la mayoría de los parlamentarios son pro-europeístas. Y, por otro, el calendario del proceso podría verse alterado, si bien en una votación no vinculante la mayor parte de los diputados se mostró a favor de no retrasar el inicio de las negociaciones de salida.

Sin embargo, la mayoría del Parlamento apoya la decisión del pueblo por un margen de 6 contra 1, por lo que no habría posibilidades de que la ruptura dé marcha atrás.

La primera ministra británica tiene previsto enviar a Bruselas la declaración de salida de la UE antes del 31 de marzo, un paso necesario para que comience la negociación. May considera que el ajustado voto favorable al Brexit del referéndum de junio pasado es suficiente para poner en marcha el proceso, que podría durar dos años.

Hace una semana, la jefa de Gobierno anunció su intención de llevar a cabo un Brexit duro, lo que supondría la salida del Reino Unido del mercado común europeo.

En la sala de la Corte Suprema estuvo presente hoy la iniciadora del proceso legal, la administradora de fondos de inversión Gina Miller, que quería conseguir una votación en el Parlamento. Frente a la sala se habían reunido también algunos manifestantes con banderas y carteles, tanto defensores como críticos.

Los británicos votaron el 23 de junio de 2016 en un referéndum histórico a favor de la salida de Reino Unido de la UE, aunque por una escasa mayoría. El gobierno británico debe negociar ahora los términos del divorcio. Aunque los conservadores de May tienen mayoría en el Parlamento, su negativa a compartir su estrategia de salida chocó con la oposición entre sus propias filas.