Mientras aumenta la tensión en las relaciones con México, el flamante presidente estadounidense cambia el foco de la política exterior de Washington.

A una semana de asumir la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump sigue moviendo las fichas en el Departamento de Estado. Un día después de enfriar las relaciones bilaterales con México tras anunciar la construcción de un muro en la frontera y la intención de que lo pague el estado azteca, el flamante mandatario estadounidense recibirá hoy por primera vez en la Casa Blanca a un líder internacional, la británica Theresa May, al tiempo de que se anunció que mañana sostendrá una conversación telefónica con su par ruso, Vladimir Putin.

El Kremlin confirmó hoy que el líder ruso conversará mañana telefónicamente con Trump, el primer diálogo entre ambos desde que el magnate es presidente de Estados Unidos.

Putin felicitó a Trump por su victoria poco después de las elecciones estadounidenses, pero Moscú señaló que no han hablado desde entonces.

Putin quiere felicitar a Trump por asumir el cargo, señaló el portavoz de Putin, Dmitry Peskov, y se espera que ambos “intercambien opiniones sobre los principales parámetros de las relaciones bilaterales actuales”.

El vocero declinó entrar en detalles sobre qué temas concretos se tratarían, y no dijo si los dos mandatarios aprovecharían la conversación para fijar una reunión.

El Kremlin ha recibido de forma positiva las promesas de Trump de reparar los lazos con Moscú, que alcanzaron su punto más bajo desde la Guerra Fría por la crisis de Ucrania, la guerra en Siria y las acusaciones de interferencias rusas en las elecciones de Estados Unidos.

Cuando se le preguntó por las afirmaciones de que Trump estudia ordenar el levantamiento de las sanciones estadounidenses contra Rusia por su anexión de la península ucraniana de Crimea, Peskov dijo no tener información sobre el tema.

Reunión con May

Por su parte, la primera ministra británica, Theresa May, será hoy la primera líder mundial en mantener un encuentro bilateral con Donald Trump desde su investidura y, según anticipó, buscará renovar la “relación especial” entre los dos países, históricamente aliados. La reunión se llevará a cabo pasado este mediodía (a las 14.10 de la Argentina), tras la cual darán una conferencia de prensa conjunta y compartirán un almuerzo en la Casa Blanca.

“Tenemos la oportunidad, incluso la responsabilidad, de renovar la relación especial en esta nueva era”, dijo May ayer en una reunión del Partido Republicano en Filadelfia.

La primera ministra señaló que ambos países tienen una larga tradición de defender juntos sus valores y de apoyar a instituciones como las Naciones Unidas y la OTAN.

Además respaldó a Trump y apuntó que algunas de estas instituciones “necesitan una reforma y una renovación para que sigan siendo vigentes”.

En tanto, May dijo estar “encantada” de que una de las prioridades de la nueva administración sea un acuerdo comercial con Reino Unido. Para la jefa de Gobierno británico, este acuerdo podría demostrar a la gente que se siente “dejada afuera o abandonada” por la globalización que el libre mercado y el libre comercio pueden aportar mejores empleos y seguridad.

May está siendo presionada para que exija a Trump cumplir los derechos humanos y proteger el medio ambiente cuando se reúna con el presidente estadounidense.

Los comentarios realizados la pasada noche por Trump asegurando que la técnica de tortura denominada “waterboarding” (simulacro de ahogamiento) “funciona” despertaron especial indignación en Reino Unido.