La Vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos de Santa Fe, Alicia Caraballo, aseguró que “en general, este no es un momento en que se registran faltantes serias o muy notorias”.

“Por supuesto, es un mercado dinámico, es un mercado que tiene salidas de presentaciones, ingresos de otros, es decir, hay por ejemplo laboratorios que tienen un producto que tiene un nombre comercial que ya está impuesto y lo llevan para otro laboratorio entonces esto a veces hace que el stock baje, entonces, digamos, por un tiempo faltan pero, en general, no vemos faltas de importancia que signifiquen que la población hoy tenga una patología que no pueda resolverla”, informó Caraballo, al tiempo que explicó que existe “una asimetría, porque, el que prescribe es el médico, que no sabe qué es lo que en la plaza en general o cómo está el mercado”. “El que viene a retirar a la farmacia, que es el paciente, bueno, va con esa prescripción esperando que le resuelvan el problema y muchas veces el farmacéutico es el que tiene acá los medios para poder subsanar la falta de información”. La representante de las farmacias, señaló que, incluso “podemos tener relativa tranquilidad porque utilizando la ley de genéricos o un mecanismo de uso compasivo que pone el ANMAT en marcha para que cuando hay una especialidad que no está en el país uno la pueda traer al país”.
En tanto, según la profesional, la ley de genéricos se cumple, “sobre todo en lo relativo a lo que tiene que ver con la seguridad social porque el farmacéutico no puede autorizar la prescripción que no tenga por nombre genérico” y observó que “ahora que es un momento en el cual hubo aumentos de precios, nuevamente estamos viendo que el paciente vuelve a preguntar y tiene esta posibilidad de cambiar por un medicamento más económico”.
Finalmente, respecto a la provisión de medicamentos para afiliados a PAMI, Caraballo aseguró que “tiende a normalizarse, pero todavía existen algunos inconvenientes”, pero explicó que no hay faltante, sino que “el problema surge porque los pacientes que antes traían todo su inicio de tratamiento o su renovación de tratamiento, traían todos los estudios, fichas que rellenaba el médico y demás, la traían a la farmacia; hoy, van con eso a la UGL local, entonces, bueno, lo que se distribuía en una gran cantidad de farmacias, hoy se tiene que restringir a un grupo de UGL y esto había generado un cuello de botella bastante importante”. “Luego de que tiene esta autorización vienen a la farmacia con esta receta y se continúa el trámite, como anteriormente se hacía”, tranquilizó.