La canciller alemana y el presidente francés ponen sus condiciones y frenan los planes de Theresa May.

Ayer, la primera ministra Theresa May envió al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, la carta que hace cierta la ruptura del Reino Unido con el grupo de los veintisiete. Así, el país activó el Artículo 50 del Tratado de Lisboa, al que debe recurrir cualquier integrante del grupo que desee abandonarlo.

Tras el referéndum de junio de 2016, en el que los británicos decidieron que era tiempo de abandonar el bloque para dejar de depender de él y recuperar la autonomía plena, el país vivió una corta crisis institucional con la renuncia de David Cameron, se recuperó con la asunción de May y se preparó para este momento: el del inicio del fin.

El discurso ayer de la premier ante el Parlamento fue contundente. El proceso está en marcha y “no puede haber marcha atrás”, según declaró, convencida de que el Reino Unido saldrá airoso de la situación. Lo que May busca es negociar los puntos de la ruptura al tiempo del nuevo acuerdo. La ministra no quiere perder ni un segundo para resolver cómo será de ahora en más su vínculo con el continente.

Pero la canciller alemana Angela Merkel tiró por la borda los planes de su par inglesa. Tras una reacción amistosa a primera hora de ayer, al asegurar que con la salida de Gran Bretaña se pierde a un socio fuerte, afirmó desde Berlín: “Las negociaciones deben primero aclarar cómo vamos a deshacer nuestros vínculos actuales, y solo cuando esta cuestión haya sido aclarada podremos, espero que pronto, empezar a hablar de nuestra relación futura”, según lo publicado por el diario El País.

De todos modos, la canciller insistió en que su intención es mantener los lazos amistosos con la isla. Y desde su entorno, el ministro alemán de Exteriores, Sigmar Gabriel, si bien admitió que las negociaciones “no van a ser fáciles para ninguna de las dos partes”, confirmó: “El Reino Unido sigue siendo nuestro vecino, como nosotros lo somos para los británicos. Nos necesitamos mutuamente”.

Francia se alineó al discurso alemán. Desde el país galo, que podría con esta movida recuperar liderazgo dentro del bloque económico, también se mostraron convencidos de que hay que ir paso a paso y de que lo primero que hay que consensuar es la ruptura. Después, habrá tiempo para los nuevos acuerdos.

El presidente François Hollande dijo hoy a la primera ministra británica, Theresa May, que las negociaciones del Brexit deben lidiar primero sobre cómo abandonará Reino Unido el bloque antes de que se puedan negociar las futuras relaciones con la UE.

Hollande, que en breve termina su mandato, habló por teléfono con su par británico y le aseguró que las negociaciones se deben mantener de una “forma clara y constructiva, para eliminar incertidumbres y respetar por completo las normas e intereses de los 27 estados de la Unión Europea”.

“El presidente señaló que las conversaciones primero deben tratar los términos de la retirada, especialmente sobre los derechos y obligaciones de los ciudadanos por los compromisos hechos por Reino Unido”, de acuerdo con un comunicado de la oficina del Eliseo.