El juez federal Carlos Vera Barros toma declaración este jueves a los supuestos cabecillas de la asociación ilícita que habría evadido 2.500 millones de pesos. Pasaron la noche en el escuadrón de Gendarmería de Funes.

Las cinco personas detenidas en los 35 allanamientos realizados en Rosario este miércoles por personal de fuerzas de seguridad federales declaran este jueves a la mañana.

El juez federal Carlos Vera Barros indaga a quienes son sindicados como líderes de una asociación ilícita para vender facturas truchas por 2.500 millones de pesos para 6.500 comercios y empresas.

Se trata de Marcelo Fabián Liporaci, de 50 años, Miguel Jorge Centeno, empleado de 65 años, María Cristina Octaviano, contadora, Lelio Omar Serafin, gestor automotor de 62 y Ricardo Cayetano Astudillo, comerciante de 47.

Pasaron la noche en el escuadrón de Gendarmería de Funes y esta mañana fueron llevados al edificio de bulevar Oroño al 900, informó el periodista de Radio 2 Hernán Funes.

De la banda, calificada como delincuentes de “guante blanco” por la propia Justicia federal, estaría conformado por unas 72 personas, entre escribanos, contadores, informáticos, administrativos y vendedores.

Tras el mega operativo, el director regional de Afip, Carlos Vaudagna, adelantó que intentarán recuperar los más de 2.500 millones de pesos evadidos con las maniobras de facturas truchas. Dijo que hay empresas que compraron comprobantes apócrifos a las que les cabe la ley penal tributaria y otras que serán intimadas a abonar los impuestos correspondientes más los intereses y multas respectivos.