El fiscal de Homicidios, Jorge Nessier, brindó detalles del proceso de investigación sobre el asesinato de Pablo Cejas. También recordó que la víctima ya había sufrido un ataque en 2015, sobre el cual no hubo resolución.

Jorge Nessier (LT10)

El asesinato de Pablo Cejas, el agente que había realizado sendas denuncias sobre la connivencia policial con el narcotráfico, ha motivado sendas lecturas y cuestionamientos. En relación con la investigación de su muerte, el fiscal de Homicidios Jorge Nessier señaló esta mañana: “Tenemos abierto el abanico de las posibilidades, teniendo en cuenta la particular situación de la víctima. Un personal policial que venía realizando una serie de manifestaciones, algunas judicializadas, otras hechas públicas simplemente, respecto de la situación de la fuerza y de eventual connivencia con el narcomenudeo y el tráfico de estupefacientes”.

En declaraciones a LT10, Nessier aseveró que se dispone del resultado de tales denuncias a los efectos de “ver cuál fue el conflicto que llevó a una persona que perdiera la vida a través de un medio violento”. Asimismo, consignó que en 2015 desde la propia Fiscalía se había intervenido en virtud de las primeras denuncias de Cejas “en una tentativa de homicidio” de la que había sido víctima el propio efectivo. En la ocasión, había sido atacado con armas de fuego en el norte de la ciudad. “No pudimos establecer ninguna precisión respecto de los autores”, sostuvo.

“En este momento estamos nutriéndonos –insistió– de las denuncias que había realizado. Él (Cejas) siguió realizando manifestaciones en este tiempo y sí conocíamos que algunas habían tenido canalizaciones en la justicia federal por tratarse de situaciones de tráfico de estupefacientes y otras a través del Ministerio (Público) de la Acusación”.

Consultado sobre si se procedió a cruzar información entre los distintos estamentos del Estado y la Justicia, el fiscal de Homicidios negó que haya sucedido. “No es habitual, lamentablemente. Siempre sostenemos que es necesario tener una vinculación más directa con la Justicia Federal, cuando muchos de los casos que trabajamos tienen un trasfondo que tiene que ver con el tráfico de estupefacientes. Pero concretamente respecto de este hecho, no hubo ese tipo de contactos”, aseguró.

A raíz de lo ocurrido en 2015, se proveyó una protección a Cejas. “Es la que habitualmente se provee. No hay prácticamente casos de custodia fija establecida respecto a una persona. Son muy excepcionales los casos en que se coloca un patrullero frente a la vivienda de una persona”, indicó Nessier.

Puntualmente sobre las hipótesis del crimen ocurrido el último lunes por la noche, el fiscal esgrimió que “siempre se plantea la típica situación de inseguridad, si hubo un intento de robo, concretamente. Si bien no lo descartamos, en principio parece difícil por varias circunstancias porque ninguna de sus pertenencias le fue sustraída”. En tal sentido, el fiscal detalló que “el cuerpo apareció junto a la moto, el celular estaba a pocos metros y el resto de sus pertenencias estaban con él, salvo el arma reglamentaria que estamos tratando de confirmar si la portaba o no”.

También precisó que el cuerpo presentó 21 orificios “que se corresponderían con unos entre 10 y 12 disparos”. Otra alternativa, según Nessier, es “que se trate de algo que tenga una vinculación directa con este tipo de denuncias y su situación personal y funcional en la fuerza”. Y postuló: “Hasta el momento en que no avancemos directamente respecto de la imputación del hecho a una o varias personas, no vamos a establecer cuáles fueron los móviles. Las circunstancias en sí, hoy por hoy, nos estarían guiando hacia un ámbito en el cual no encontramos una directa relación con estas denuncias”, expuso aunque no descartó que esa línea sería la más firme.

Habida cuenta de lo expuesto, se procura reconstruir “las últimas horas y los últimos días de Cejas no solamente en virtud de los testimonios que precariamente hemos recogido en el lugar de los hechos”.