Lo manifestó Luis Contigiani, precandidato a diputado nacional por el FPCyS. Consideró que la mentada grieta es “una gran trampa política, un fracaso de la política”. Admitió que las PASO del domingo serán una suerte de plebiscito para la gestión de Miguel Lifschitz.

Luis Contigiani (LT10)

A cuatro días de las elecciones PASO, el precandidato a diputado nacional por el Frente Progresista, Cívico y Social (FPCyS) Luis Contigiani admitió el bajo conocimiento por parte de una franja importante del electorado. “Si bien soy conocido en los ambientes laborales, productivos, de las entidades industriales, comerciales, de productores primarios, fuera de eso y sobre todo en las grandes ciudades mi candidatura se tiene que instalar de menor a mayor. Y en eso estamos”, sostuvo hoy en contacto con LT10.

En tal sentido, el ministro de la Producción apuntó que el ánimo del FPCyS es “apostar a una renovación” y “ver las nuevas demandas de la sociedad”. Consultado sobre si las elecciones del próximo domingo suponen un plebiscito sobre la gestión de Miguel Lifschitz, afirmó que así es. “El gobernador está muy implicado en la decisión de que yo sea candidato, además soy un hombre de su gabinete que expresa y tiene que expresar todo lo que estamos haciendo en términos de proyectos políticos, de gestión de gobierno en la provincia de Santa Fe”, esgrimió y consignó: “Somos optimistas que los santafesinos van a valorar la gran cantidad de obras, la inversión productiva y a un gobierno provincial que, frente al problema de la corrupción, puede mostrar niveles de transparencia pública, inédita. Estamos llevando a cabo una inversión de 20 mil millones de pesos en obra pública”, subrayó.

Con relación a la multiplicidad de sectores políticos, frentes y alianzas que conforman el mapa de opciones, Contigiani argumentó que el FPCyS “es heredero de grandes tradiciones políticas y como tal gobierna la provincia de Santa Fe y es el gran territorio de estas ideas. Es una especie de vanguardia del progresismo en Argentina. Confluyen las ideas federales y de la ética pública de Lisandro de la Torre, la Unión Cívica Radical de (Hipólito) Yrigoyen y de (Raúl) Alfonsín, sus banderas históricas por la democracia social, la ética de la solidaridad y la justicia social del Partidos Socialista, las organizaciones sociales, barriales, productores y empresarios, intentando representar a la democracia social y al progresismo”.

A propósito, observó que se posiciona “muy lejos de la bipolaridad entre el macrismo y el kirchnerismo. Para nosotros, eso no se refleja en Santa Fe, Santa Fe es una provincia que está al margen de la grieta. La grieta es una gran trampa política. Es un fracaso de la política, es una necesidad de un conjunto de dirigentes que no tienen presente y van al pasado para tratar de legitimarse”, definió.