El secretario del Tesoro norteamericano defendió la política proteccionista de Donald Trump, mientras que el importante empresario chino Jack Ma pidió no usar al comercio como un “arma de guerra”

El secretario estadounidense del Tesoro, Steven Mnuchin, aseguró este miércoles en el Foro de Davos que la política de “America First” de Donald Trump (“Los Estados Unidos primero”) no significa un aislamiento y busca trabajar con el resto del mundo, mientras que desde China pidieron no detener el comercio porque “es ahí cuando comienza el conflicto”.

Mnuchin negó que la agenda de Trump esté en contradicción con la intención de establecer acuerdos de comercio bilaterales en todo el mundo. “Solo quiere decir que el presidente Trump está velando por los intereses estadounidenses, igual que los otros líderes velan por los suyos”, añadió.

Trump dará un esperado discurso el viernes en Davos, el foro que cada año reúne a líderes políticos y económicos que suelen ser muy favorables para el libre comercio y la globalización. La Casa Blanca denuncia regularmente los acuerdos comerciales que considera injustos, y el lunes decidió imponer aranceles a los paneles solares importados de China así como a las lavadoras industriales de algunos países asiáticos.

Por lo que respecta a las relaciones con Beijing y las posibles represalias que pueda adoptar con la subida de tarifas, Mnuchin indicó que cada vez que se toma una decisión, “la otra parte puede reaccionar”, pero consideró poco probable que China reduzca las compras de deuda estadounidense.

Beijing pide libre comercio 

El gigante asiático pondrá en marcha este año nuevas medidas de apertura del mercado que podrían superar las “expectativas internacionales”, según anunció en Davos un importante funcionario del Gobierno.

Por su parte, el presidente y fundador del gigante de internet Alibaba, Jack Ma, instó en Davos a “no utilizar el comercio como un arma”, porque cuando el comercio se detiene, “empieza el conflicto”.

El empresario participó en una mesa redonda sobre el impacto del comercio electrónico en las grandes corporaciones y en las empresas de menor tamaño, donde defendió de todas las maneras posibles el libre comercio, que se ha impuesto, entre otras razones, porque “es lo que prefieren los jóvenes, y lo que prefieren las nuevas generaciones es lo que triunfa”.

Según resaltó, hace 20 años en China casi no había computadoras, pero con la implantación de los teléfonos móviles las transacciones digitales suponen una parte fundamental de la economía del país; solo hacia Rusia salen desde China más de un millón de paquetes cada día.

Y es que, como ha explicado, “es más barato fabricar y vender teléfonos móviles que hacer carreteras”, y con un celular “cualquiera puede comprar, vender, viajar o producir por internet”, algo que saben tanto las grandes corporaciones como las pequeñas.