En Pasaje Los Andes entre Avellaneda y Dorrego, un tren descarriló dos de sus vagones que arrasaron todo a su paso.

Los maquinistas no notaron lo que pasaba, por lo que el tren siguió su marcha, arrastrando a los vagones tumbados. Arrancaron alambrados, plantas, árboles, postes de luz y hasta chocaron un autovagones que estaba estacionado junto a una vivienda.

Un motociclista los siguió varias cuadras para avisarles lo que sucedía. Cuando lograron frenar, desengancharon la locomotora y se dieron a la fuga en ella.

Minutos después llegó personal de la empresa ferroviaria, para ver qué solución pueden brindar a los vecinos.

“Es algo que sucede siempre, es re común que el tren se descarrile. La última vez tardaron cuatro días en retirar el tren descarrilado. ¿Quién se hace responsable de esto?“, reclamó una de las vecinas.