Existen cada vez más consultas, sobre todo con el tema de servicios públicos. “Debemos saber bien nuestros derechos” explicó María Betania Albrecht, responsable de la Oficina Municipal de Información al Consumidor.

Salir a pagar las facturas se ha vuelto muy preocupante en el último tiempo. Siempre los impuestos fueron preocupantes, pero ahora, y tras la ola de tarifazos que implementó el gobierno nacional, los ciudadanos se han vuelto más quisquillosos a la hora de saber lo que tienen que pagar. Algo que debió haber sido siempre de esta manera.

Y es por eso que los rafaelinos comenzaron a utilizar una herramienta que quizá antes no estaba tan contemplada, como la Oficina de Defensa del Consumidor. “El consumidor aprende cada día y el ciudadano se acerca cada vez más a la oficina. Y eso es algo que nos parece importante porque primero que todo informarnos y hacernos responsables en la medida que nos toque de cómo nos manejamos y consumimos. Cada vez hay más consultas, sobre todo con el tema de servicios públicos, de aumentos de tarifa, o cuestiones de alquileres, incremento de importes… el ciudadano rafaelino se acerca cada vez más”, explicó al respecto María Betania Albrecht, responsable de la Oficina Municipal de Información al Consumidor.

Los servicios públicos como la luz, el gas y el agua, son servicios que están destinados a satisfacer necesidades básicas de los ciudadanos y los consumidores. Es por esto que son servicios que tienen que ser prestados en las condiciones de vida y lo primero que tenemos que reclamar es de qué modo se está prestando el servicio. El mismo tiene que ser en condiciones de continuidad, regularidad, calidad y generalidad.

“Si hay alguna falla por ahí, como primera medida, tenemos que comenzar reclamando eso, ya que la Ley de Defensa al Consumidor establece que las empresas prestatarias de servicios públicos domiciliarios tienen que contar con un área específica para realizar reclamos y nos tienen que dar una constancia de esos reclamos que realicemos. A veces ocurre y esto lo extiendo a otros servicios contratados, que cuesta un poco que nos entreguen la constancia de nuestro reclamo”, explicó la titular del área.

En cuanto a las facturas que nos entregan, Albrecht expresó que “la misma debería explicar detalladamente el modo en el que se está realizando la medición. Los servicios públicos domiciliarios se cobran cada dos meses, y con el tema de los aumentos se han dividido las facturas por mes, para que sea accesible, pero muchas ves nos ocurre que no nos aclaran lo que nos están cobrando. Hay que exigir eso, y pedir por que la información del derecho al consumidor es un derecho garantizado en la Ley de protección de consumidores y es constitucional”, dijo al respecto.

Recordemos que existen reclamos administrativos o acciones judiciales en virtud de la vulneración de ese derecho, siendo esto la columna vertebral de la ley de protección a consumidores.

ALGUNOS “TIPS”
Cómo primera medida se recomienda mirar la factura que nos llega. Algo que muchas veces no hacemos y sólo dirigimos la mirada al monto que debemos pagar en ventanilla. La misma es complicada, pero hay que aprender a mirarla con detalle y buscar la leyenda que hace referencia a las deudas. Tenemos que ver si tenemos o no deudas pendientes. Si la tenemos, si existe un período que estamos debiendo, nos deben expresar en la factura que recibimos, cuál es el período dado, el importe, los intereses y el origen de la deuda. Si toda esa información no está, debe figurar que no existen consumos adeudados. Tiene que existir una cosa o la otra, sino eso genera una presunción que en materia jurídica es muy importante. Así evitamos “un manoseo” para no sorprendernos dentro de tres o cuatro meses con una deuda.