Este lunes se conmemora el quinto aniversario del fatal 6 de agosto, día en que se perdieron 22 vidas.

A las 9.38, hora exacta en que se produjo el estallido, sonará la sirena de bomberos y al mediodía, en la facultad de Derecho, habrá un panel sobre los derechos que asisten a los familiares de víctimas de tragedias.

Este 6 de agosto se cumplen 5 años de la explosión de las torres ubicadas en Salta 2141, hecho que muchos califican como la peor “tregedia” ocurrida en Rosario, con 22 muertes y más de 50 personas heridas. A la mañana, como es ya tradición, se realiza un acto en el lugar para conmemorar a los que ya no están. Al medidía, se celebrará una actividad en el facultad de Derecho impulsada por Adrián Gianángelo, el hermano de Débora, una de las víctimas fatales, y único querellante en la causa penal que espera juicio.

El homenaje, tal como se desarrolla cada año desde 2014, consta de una congregación de autoridades, familiares y allegados de las 22 víctimas, enfrente de las torres desaparecidas, donde se espera construir un centro cultural. A las 9.38 sonará la sirena de los bomberos para recordar el momento exacto de la explosión. Luego, también como suelen hacer cada aniversario, hablarán las familias afectadas.

A las 12, en el aula 15 de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario la familia de Débora Gianángelo participará de un panel junto a autoridades de la casa de estudios y otros familiares para hablar sobre el derecho de los familiares de personas que murieron en tragedias colectivas. Se trata de la jornada “Nuevo Paradigma de la Víctima” y contará con especialistas y también con protagonistas de situaciones de este tipo, como por ejemplo, de la llamada Tragedia del Once. Cabe destacar que no estará presente el ministro de Justicia Gernán Garavano.

“Es una lucha realmente que nos va dejando la vida”, sostuvo al respecto Alicia Vidal, madre de Maxi Fornarese, una de las 22 víctimas de la explosión fatal. “Varias familias la seguimos llevando, no estamos todos, pero lo hacemos por los 22. Cada uno hace el duelo como puede, nosotros lo hacemos luchando. Hoy con una toma simbólica para que se pueda construir ese espacio que pedíamos para ellos como recuerdo, como respeto”, dijo en relación al proyecto para construir en el lugar un memorial, la sede de la asociación civil y la escuela de música.

Vidal recordó que este lunes se abre el concurso para que arquitectos interesados presentes ideas. El 22 de noviembre próximo se cierra y se inicia el proceso de licitación.

“Todo cambió”, manifestó ante la consulta de la periodista Evelin Machain (Radiópolis, Radio2) en relación a las modificaciones experimentadas en este lapso. “Perder a un ser querido así, brutalmente, de esta forma tan cruel y por culpa de la corrupción de este país, es muy doloroso. Es por eso que buscamos actividades para mantenernos vivos”, advirtió.

A la espera

Aún no hay fecha para un juicio oral y público por el hecho. Fueron imputadas once personas por estrago culposo agravado: el gasista Carlos García y su ayudante, Pablo Miño, quienes manipulaban el medidor de gas cuando explotó; José Allala, otro gasista que trabajó en el edificio los días previos, y los tres responsables de la administración del consorcio, Mariela Calvillo, Norma Bauer de Calvillo y Carlos Repupilli. También cinco empleados de Litoral Gas: el jefe de la sección, Claudio Tonucci, la gerenta técnica de la empresa, Viviana Leegstra, y los inspectores Gerardo Bolaños, Guillermo Oller y Luis Curaba.

“La justicia se nos está debiendo”, observó Vidal sobre el desarrollo de la investigación. “A cinco años no pueden decir que la pericia esté terminada, nos deben una respuesta que no nos dan que es la del comienzo del juicio”, terminó.

La familia de Débora Gianángelo, una de las 22 víctimas es la única querellante en la causa penal, ya que el resto de los familiares acordaron con la parte, muchos ante el temor de ser demandados por alguno de los imputados.